En una encuesta efectuada por AARP (Asociación Americana para Personas Jubiladas, por sus siglas en inglés) en Puerto Rico, un 77% de los participantes, adultos mayores de 45 años, manifestaron ser o haber sido cuidadores de un ser querido adulto por motivo de enfermedad, edad avanzada o limitación funcional física o mental.

«Pide perdón, mujer que mata a martillazos a su madre». El pasado mes de abril este y otros titulares similares fueron compartidos para referirse al caso de: Mireya Córdova Figueroa, la mujer de 54 años, que confesó haber dado muerte a su madre con un martillo y pidió perdón por los hechos, asegurando que no es una persona mala y que estaba desesperada ante el proceso que vivía cuidado a su progenitora, quien padecía de Alzheimer.

“La cuidé durante 9 años y medio, estaba desesperada, necesitaba ayuda financiera y emocional también”, expresó la mujer al periódico Primera Hora, quien también relevó que padece depresión mayor, severa y recurrente y que su sistema digestivo no funciona.

El bienestar del enfermo de Alzheimer depende del bienestar de sus cuidadores. Son personas bajo una gran presión emocional y social que a menudo sufren problemas psicológicos como depresión, ansiedad o sensación de sobrecarga.

¿Qué es el síndrome del cuidador?

Según NeuroRHB, es un trastorno que se presenta en personas que desempeñan el rol de cuidador principal de una persona dependiente. Se caracteriza por el agotamiento físico y psíquico. A menudo suelen abundar los sentimientos negativos, las constantes preguntas, la tristeza y la impotencia de ver así a un ser querido.

¿Cuáles serían las consecuencias que puede sufrir una persona que esté al cuidado de otra?

“Una persona que no se eduque sobre lo que es la enfermedad del Alzheimer, puede cuidar con prejuicios o mitos sobre la enfermedad, puede sufrir del síndrome del cuidador. Por desconocer las estrategias o formas acertadas para atender a su ser querido y cuidarse a sí mismo”, explicó Yadira Ortiz, líder facilitadora del grupo de apoyo de Manatí, Puerto Rico.

La historia de una cuidador

Christina Velázquez lleva cuidando a su madre Primitiva García, quien es paciente de Alzheimer, durante 11 años. “Sentir que el tiempo y el dinero no te van a dar y a veces, verla allí sin que ella pueda decirte que algo ha mejorado”…

La Fundación Pasqual Maragall en su blog «Hablemos del Alzheimer, explica que el 90% de los enfermos de Alzheimer viven con un familiar, que es su cuidador principal. La media de dedicación diaria es de 15 horas los siete días de la semana, ya que la propia enfermedad va provocando que el afectado sea cada vez más dependiente.

(Foto suministrada)

El síndrome del cuidador quemado o burnout

El sindrome del cuidador quemado o burnout fue mencionado por primera vez por Herbert J. Freudenberger, psicólogo estadounidense, en 1974. Herbert lo mencionó para describir cómo se sentían un grupo de voluntarios que colaboraban en una clínica para ayudar a personas a abandonar las drogas.

Tras un año de actividad, muchos de ellos estaban agotados, se irritaban fácilmente y habían desarrollado una actitud despectiva hacia los pacientes y una tendencia a evitarlos.

Grupos de apoyo

“En los grupos de apoyo el cuidador encuentra un espacio y personas que lo escuchan (oportunidad para desahogarse) y entienden su situación. Se le ofrece información, ideas y estrategias, para manejar a su ser querido afectado por la demencia. Además, se le acompaña emocionalmente, ante la difícil tarea de cuidar”, expresó Yadira Ortiz, la encargada.

También mencionó que como resultado el acompañamiento, el ser escuchados y la información ofrecida son muy apreciadas y  valoradas por los participantes. Algunos continúan asistiendo, aun cuando su familiar ha fallecido, porque consideran al grupo como una extensión de su familia.

Es importante destacar que al igual que ocurre con los profesionales de enfermería, el cuidador familiar visualiza los cuidados más técnicos, es decir, aquellos relacionados con las tareas más básicas, mientras que permanecen invisibles a pesar de realizarse y tener un peso importante.

Consejos generales para evitar el síndrome del cuidador.

  • ACEPTAR QUE EXISTE UN PROBLEMA
  • NO sea el ÚNICO CUIDADOR, involucre a otros.
  • COMENTE la evolución del paciente con sus familiares u otros cuidadores.
  • HÁBITOS DE VIDA SALUDABLE: Alimentación equilibrada, deporte.
  • MOMENTOS DE RESPIRO: Tiempo libre, ocio, cuidado de uno mismo.
  • EVITE AISLAMIENTO SOCIAL: Salga de casa y póngase en contacto con amigos.
  • INFORMACIÓN y FORMACIÓN: El familiar enfermo no hace las cosas “para fastidias”, sino que es el daño cerebral es el que genera conductas nuevas y difíciles de entender en ocasiones.
  • UNA ACTITUD POSITIVA juega en nuestro favor; es fundamental mantenerla en lo posible.

Un video para todos.

Para más información sobre el Alzheimer y/o obtener ayuda para el cuidador y el paciente puedes llamar a la Asociación de Alzheimer Tel: 787-727-4151 o 787 – 268- 6818 Email: asociacionalzheimerpr@gmail.com

Author: Grace Alicea

Mi nombre es Grace Alicea Ríos soy estudiante de comunicación Tele-Radial en la universidad de Puerto Rico en Arecibo hace 3 años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *