LA VERDAD DETRÁS DE LOS PARAGUAS

En el barrio Carrizales de Hatillo, la congregación Testigos de Jehová se reúne en el Salón del Reino para congregar a sus miembros y llevar a cabo su misión de evangelizar. Esta organización, que existe a nivel mundial, se organiza jerárquicamente en términos de la función de cada miembro. En primer lugar, un grupo de ancianos,son quienes llevan la delantera en la enseñanza; los siervos ministeriales que son quienes se preparan constantemente en las escrituras para luego pertenecer al cuerpo de ancianos; y los publicadores, que son todos lo que pertenecen a las diferentes congregaciones.

Reunión de los Testigos de Jehová en el Salón del Reino, barrio Carrizales, Hatillo.

Todas sus reuniones tienen un mismo fin: auto-educarse y ofrecer discursos diversos para su crecimiento en la fe. Cada reunión comienza con un cántico seguido de una oración que se hace -en el nombre de Jesús- (quien es el medio para llegar a Jehová). La reunión se divide en dos partes: la primera media hora se ofrece un discurso sobre algún tema y durante el resto del tiempo, se hace un estudio de las escrituras utilizando la Biblia y El Atalaya, cuaderno semanal de esta congregación para su auto desarrollo.  Luego de una vasta discusión, la congregación finaliza con una oración de cierre y un cántico.

Los Testigos de Jehová de la congregación de Carrizales también salen a evangelizar todos los sábados durante la mañana para llevar su mensaje de salvación directamente a las casas de personas no practicantes. Desde su surgimiento en 1879, la organización ha tenido varios seguidores y en la actualidad son millones los que practican esta forma de vida, sin embargo, siguen siendo muy poco comprendidos y criticados fuertemente a nivel mundial por sus convicciones dentro de una sociedad que les recibe con las puertas cerradas.

LAS SAGRADAS ESCRITURAS

Muchas personas pertenecen a esta organización desde pequeños, mientras que otros se asocian en la adultez, mediante el estudio de la palabra y por convicción, como es el caso de Nélida Tellado.

Yo conocí a los Testigos de Jehová en la escuela superior. Luego de yo casarme (por lo católico) y venir aquí, comencé a estudiar un libro «La verdad que lleva a la vida eterna»; comencé a estudiar la Biblia y aprendí que según el Salmo 53:18, «Tú, cuyo nombre es Jehová, eres el único Dios verdadero».

Nélida, como muchas otras personas, desconocía sobre la existencia de una congregación que se llamara Testigos de Jehová. Al conocerla, decidió estudiar más a fondo las escrituras y se convenció de que participando de esta congregación haría valer verdaderamente y al pie de la letra los mandatos de la Biblia.

La congregación Testigos de Jehová en Caguana, Utuado le dio la bienvenida junto a su esposo y, dejando atrás el catolicismo, se bautizaron en esta nueva fe en el año 1976. Criaron a sus cuatro hijos dentro de esta misma fe y ellos la mantuvieron hasta su adultez, sin embargo, hoy día ninguno de ellos la práctica, pero respetan las decisiones de sus padres como miembros activos de ésta.

Luego de cambiar su religión, Nélida se enfrentó a muchos cambios en su vida como, por ejemplo: dejar de rezar el rosario (porque no aparece en la Biblia), dejar de creer en la Trinidad (porque no aparece en la Biblia) y no celebrar cumpleaños.

Jehová es el creador de todas las cosas, pero tuvo un ayudante que es Jesucristo, y además de ese ayudante tuvo un segundo ayudante que es el Espíritu Santo, que es la fuerza activa, añadió Tellado.

Por otro lado, un anciano de la congregación de Carrizales, a quien hemos llamado Carlos, pues decidió mantenerse en anonimato, indicó que ingresó en esta organización en su adultez. Carlos había participado ya de todas las religiones a las que pertenecía su familia, pero ninguna le causó tanto interés y tantos cuestionamientos como ésta. «Yo no nací en la verdad, y mi familia no son Testigos de Jehová, solamente yo. Incluso, cuando iban a predicar por donde yo vivía, mi familia se escondía y yo siempre los recibía, me encantaba lo que ellos tenían. Poco a poco fui adquiriendo el conocimiento hasta que tomé la decisión de bautizarme a los 37 años y desde entonces, estoy aquí», añadió.

Según los datos oficiales de JW.org, página oficial de los Testigos de Jehová, en los Estados Unidos de América existen 1,234,877 miembros afiliados a dicha organización.

NO ACEPTO SANGRE

¨Es nuestro deber obedecer a Jehová, no es que queramos morir; ¡no! Vamos al hospital y nos atendemos mejor que muchas otras personas. ¨ – expresó un Anciano de la congregación de Carrizales, a quien hemos nombrado José para mantener su anonimato.

Según José, desde el principio de la Biblia se está hablando sobre el derramamiento de la sangre y sobre no comérsela y así como no ingieren alimentos con sangre, tampoco aceptan transfusiones y para esto se basan en la lectura Hechos 15, 28-29:

«Porque al espíritu santo y a nosotros mismos nos ha parecido bien no añadirles ninguna otra carga, salvo estas cosas necesarias: que sigan absteniéndose de cosas sacrificadas a ídolos, y de sangre, y de cosas estranguladas y de fornicación. Si se guardan cuidadosamente de estas cosas, prosperarán. ¡Buena salud a ustedes! «

No obstante, la firmeza ante esta creencia ha hecho que muchos profesionales de la salud se replanteen si verdaderamente son necesarias las transfusiones de sangre, y que busquen otras alternativas para ejercerlas sobre los Testigos de Jehová o cualquier otra persona que por alguna otra razón no las desee.

Actualmente, existen hospitales bloodless- o libres de sangre- como el Johns Hopkins Hospital en Maryland, donde se encargan de que cada cirugía u operación se realice sin la utilización de transfusiones y utilizando otros métodos como la bomba extracorpórea, (semejante a la máquina de diálisis). Esta máquina se encarga de mantener en circulación la sangre que una persona puede perder durante su operación y permite que, al finalizar la misma, se le pueda devolver, método que sí es aceptado por los Testigos de Jehová.

Según JW.org, hacen lo posible por encontrar atención y cuidados médicos de calidad. Cuando un miembro de la organización – o alguno de sus familiares – se enferma o tiene que ser operado, ellos consultan a los médicos y cirujanos con más experiencia sobre las mejores opciones disponibles sin sangre.

«Sin embargo, en un accidente, que es algo imprevisto, la postura sigue siendo la misma» -puntualizó José.

Todos los miembros de la organización Testigos de Jehová llevan consigo una identificación ponchada con un Affidavit que lee: «No acepto sangre». Esta tarjeta incluye información personal de la persona y opciones de medicamentos o tratamientos que está dispuesto a recibir para sustituir la función de la transfusión.

Un caso público reciente de rechazo a la transfusión de sangre fue publicado el 20 de abril de 2019, por el periódico español La Vanguardia, donde la joven Lilliana, Testigo de Jehová, de 20 años, rechazó una transfusión de sangre y cayó en coma.

La joven se negó a una transfusión de sangre para ser consecuente con su fe, y estuvo en estado de gravedad por más de un mes. Al salir de coma, expresó abiertamente a los medios que hizo uso de su derecho, y que no es la primera Testigo de Jehová que rechaza una transfusión de sangre y que sale airosa. Además, agradeció públicamente que los médicos que la atendieron respetaran su decisión y buscaran métodos alternos.

El señor Edwin Guzmán, doctor en Inter Fe, describe la sangre como la vida, razón por la cual un Testigo de Jehová no puede aceptar una transfusión y expresa que es prohibido para un miembro de esta organización, tanto recibir transfusiones como ingerir sangre.  «La sangre representa la vida», expresó Guzmán haciendo constatar que por eso también son tan exigentes y selectivos con la carne que comen.

CUANDO SE PONE A PRUEBA LA FE

Nélida no sólo experimentó una avalancha de cambios cuando dejó el catolicismo, sino que las pruebas más fuertes le surgirían después.

Siendo enfermera graduada, le tocó trabajar en el departamento de cirugías y se enfrentó fuertemente a la toma de decisiones. ¨En ocasiones había que administrar transfusiones de sangre. Yo iba a donde mi supervisora y le explicaba que por mi religión yo no aplicaba sangre, pues me traía conflictos como persona. Ella llamaba a otra enfermera que la pudiera administrar. Tuve buenas conexiones con mis supervisores», aseguró.

Más tarde, se vio en la necesidad de someterse a varias cirugías y entre tanto, tomar la decisión de utilizar o no transfusiones de sangre.

«La operación mas grande que tuve fue en el 2001, de cáncer, y duró seis horas. Yo me fui a hacer esa operación en el estado de la Florida porque ellos tienen hospitales donde hacen operaciones sin sangre y tienen mecanismos donde tratan de que haya la menor pérdida de sangre posible. Me bajó la hemoglobina a siete el segundo día de la operación y yo le escribí en un papel lo que quería que me aplicaran: Epogen 3000u, una inyección que va directamente a la médula ósea y estimula la producción de glóbulos rojos. Me la administraron a las siete de la noche y a las nueve me hicieron un CBC y ya estaba en ocho.»

Nélida Tellado habla sobre su experiencia como Testigo de Jehová y su operación más complicada.

CHOQUE DE CREENCIAS

Si bien es cierto que los Testigos de Jehová no aceptan transfusiones de sangre, se casan con miembros de su misma congregación u organización, no participan de fiestas ni actividades excesivas, entre otras cosas, también es cierto que cada iglesia tiene sus creencias y particularidades que las hacen únicas y diferentes, razón por la cual existe tanta diversidad.

Miguel (seudónimo adjudicado a un entrevistado que se mantuvo anónimo) sufrió un divorcio luego de que su esposa se convirtiera a Testigo de Jehová y decidió que él no la practicaría, pues no está de acuerdo con muchas cosas, pero sus hijos la practican y él los respeta. Además, señaló sentirse tranquilo de que sus hijos pertenezcan a esta organización pues: «Sé que ellos no van a caer en las drogas, ni en vicios. Sé que van a estar bien porque están ahí».

«Cualquier cosa que le ponga freno al ser humano y lo haga ser una persona buena, generosa, que cumpla con las leyes y la sociedad y que quiera mejorar todo, y que cumpla con los principios fundamentales del cristianismo (el no matar, el no robar, ser fiel a sus padres), tu sabes, todas esas cosas que el cristianismo propone, pues todo eso es muy bueno. Ojalá más personas fueran así. Quizás sería mejor si todo el mundo fuera Testigo de Jehová, nos libraríamos de muchísimas barbaridades», enfatizó Miguel.

Sin importar sus creencias, Miguel considera que lo primordial es la aceptación de cada individuo como es, porque pese a las diferencias, todos somos humanos sumergidos en la imperfección y el desconocimiento: «Todos somos productos de la imperfección, pero no podemos juzgar. Nuestro conocimiento y habilidades son limitadas, no tenemos la capacidad para decidir solitos qué es lo bueno y qué es lo malo. Tolerancia es el secreto.»

En la misma línea de pensamiento que Miguel, está el señor Edwin Guzmán, estudioso en multiplicidad de religiones a nivel mundial y con doctorado Inter Fe (estudio de todas las religiones desde un punto de vista objetivo), quien recomienda al público que estudie y aprenda fuera del contexto religioso y se cuestione por qué las cosas son así con el fin de entender sin juzgar.

«Yo recomiendo que el público en general estudie, fuera del contexto religioso, lo que es esta religión y el por qué ellos tienen ciertas reglas, ciertos dogmas y teologías, porque cuando uno las comprende, se deja de ser tolerante y se es una persona con entendimiento y con eso viene el respeto a esa religión y a esas personas».

Escuchar y aprender de un Testigo de Jehová y sus creencias no significa cambiar de ideología o permitir que influyan en el estilo de vida de cada quien, sin embargo, cuando se acoge a una persona que intenta hacer misión y que busca el bien, mediante la predicación de su creencia, además de la acogida se están fomentando la aceptación, el respeto, y la humanidad, porque a fin de cuentas: «El amor no hace mal al prójimo; por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley» (Romanos 13:10).

Author: Santia Marrero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *