By: Karoline Rodríguez Pagán|karoline.rodriguez@upr.edu

Nos encontramos en la era del plástico, donde casi todo lo que compramos, consumimos y utilizamos viene empaquetado en este material. De acuerdo con el documental “Adictos al plástico” de Tony Bozek, el mito más grande es que dicho material es desechable, cuando la realidad es que no existe ni se ha comprobado científicamente que ningún sistema como el océano o la tierra lo pueda degradar.

Luis A. Ruiz Sánchez, supervisor de calidad de almacén, estima que al Centro de Reciclaje en Arecibo, Puerto Rico llegan mensualmente 1.8 billones de libras de plástico. De esa cantidad, cerca de 1.6 millones de libras se reciclan, mientras que el restante se almacena o se desecha en el vertedero.

Entonces, ¿qué sucede con el plástico que no se recicla? Según fuentes, dichos desperdicios suelen llegar a los vertederos, donde pueden demorar aproximadamente 1,000 años en descomponerse. A esto se le añade las personas que arrojan los materiales plásticos en áreas verdes y el mar, que desafortunadamente, van en aumento.

Centro de Reciclaje del Norte en Arecibo

Más allá del movimiento del reciclaje infructuoso en la isla, existe la participación de la Asociación de Reciclaje en Puerto Rico (PRRP) y gracias a ello, en el 2015 se aprobó la Ley de prohibición de bolsas plásticas (Ley 247), la cual establece la eliminación de este tipo de uso único del material. De tal manera, se obliga a los consumidores a llevar sus propias bolsas o existe la opción de comprar las mismas de plástico por unos centavos. La problemática con las nuevas bolsas reusables es que están creadas con un material más resistente que el de las bolsas que solían proveerse en los establecimientos y por tanto, conlleva mucho más tiempo para culminar el proceso de degradación.

Nuestro país se queda atrás

El mundo está consciente del problema craso que representa el plástico y de los daños que provoca para el medio ambiente. Es por tal razón que localidades alrededor del mundo han buscado alternativas para disminuir el uso de este material.  La ciudad de Ámsterdam es una de las localidades más eco-amigables donde ha abierto uno de los supermercados con más de 700 productos a la venta libres de envases plásticos.

Por otro lado, existen personas que ponen su propio grano de arena para aportar a la causa y reducir su consumo personal del plástico, comprando materiales que pueden reutilizar.

Karenid M. Medina ha decidido desengarcharse del plástico

Karenid comenzó su cambio de vida luego de leer la encíclica «Laudito Si» del Papa Francisco que trata sobre el cuidado de la casa común (la Tierra). Luego se topó con un video de la activista «cero basuras» Lauren Singer y fue cuando se percató de que la situación que estaba ocurriendo con el uso desenfrenado y anti ético del plástico no era una tontería. Medina comenzó por eliminar o sustituir el uso de botellas plásticas, navajas de afeitar plástica, contenedores plásticos y, además, comenzó a comprar champú en barra y a manufacturar su propio desodorante.


Activista Lauren Singer explica el comienzo de su vida cero desperdicios

“He hecho todo lo posible por evitar el plástico en mi vida. No ha sido perfecto, siempre va a haber algo cubierto de plástico, pero lo que yo pueda evitar, me hace muy feliz. Todo lo que fuese posible lo sustituí y sustituyo por elementos eco amigables o que se puedan reutilizar. Por ejemplo, cuando voy a comprar comida para llevar, llevo mi propio envase para evitar el foam. Además, llevo mis cubiertos de bambú y mi botella con agua para evitar comprar una plástica»

A pesar de que el plástico resulta ser de gran comodidad para la mayoría de personas que lo consumen, la realidad es que los efectos desastrosos que ocasiona este material tanto para el medio ambiente, como para la flora, fauna y conservación de espacios de desechos y vertederos, es realmente preocupante. Por otra parte, es importante saber que el plástico está compuesto por moléculas muy grandes de cadenas de átomos de carbono e hidrógeno y el 99% se produce a partir de combustibles fósiles, lo que provoca una excesiva presión sobre las limitadas fuentes de energía no renovables.

“Además de todo lo antes mencionado, ha sido fundamental el apoyo dado por mi familia, que se han involucrado completamente en el tema, en especial mi prometido. Quiere decir que el ejemplo ha funcionado, es algo que se pega, si todos lo intentáramos podríamos lograr un gran cambio”, agregó Medina.

Utencilios reusables que utiliza Karenid

La adicción al plástico podría entenderse como un problema de desconocimiento o ignorancia al tema y sobre todo, de malas costumbres. Si observamos nuestro entorno, todo el comercio se maneja con vasos plásticos, sorbetos y en Puerto Rico, desafortunadamente, se consume desproporcionadamente, uno de los materiales más dañinos: el styrofoam, o
poliestireno extruido. El problema principal con este tipo de material es que está compuesto por químicos que laceran la capa de ozono de la tierra y a su vez, nuestros pulmones, ya que con el tiempo expulsa gases nocivos que afectan ambos.

Combatir dicho uso desenfrenado y aprender a reutilizar y aplicar otros productos y materiales en nuestra vida diaria no es tarea fácil, pero con esmero, puede lograrse. Es una gran lucha para personas como Medina, pues muchas veces son mal aceptadas, rechazadas o malentendidas por no conformarse con los estándares típicos impuestos por el sistema y la sociedad. En muchos negocios no comprenden su posición y los comercios o restaurantes- como es usual- sirven sin cuestionar, todos los productos en envases plásticos. Por tal razón, Medina aprovecha cada momento para educar y llevar un mensaje de conciencia ambiental a sus estudiantes y conocidos.

Utensilios utilizados actualmente vs. utensilios reusables.


Algunos de estos productos pueden ser conseguidos en la pagina de Facebook “Eco Gold Team” y también en Amazon.

Reducción y educación

El problema con el plástico es que se tira, pero no desaparece. A pesar de ser un material de fácil uso y barato para el consumidor, no es tan fácil deshacerse de él y afecta la calidad del medio ambiente como también de las especies de flora y fauna. Es tóxico y se debe concientizar a las personas del peligro en el que estamos poniendo al planeta y a nuestra salud.  El reciclaje, la re utilización y la conciencia ambiental son pilares básicos en una sociedad progresista y desarrollada. Toca a los padres, educadores y al Estado mostrar lo que está sucediendo en términos del descuido del sobre uso de plástico y las posibles soluciones que podríamos traer a la isla. Puerto Rico debe abandonar el uso y costumbre sin sentido y actualizar la manera en que se maneja la basura y se consumen productos a diario.

El primer paso para lograr un país libre de basura es la educación, el conocimiento sobre los materiales, su manejo y la importancia que representa para la naturaleza y para el ser humano mantener nuestros recursos naturales de manera limpia y accesible.

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