Por: Paola M. Rodríguez Ramos (paola.rodriguez57@upr.edu)

Los estudiantes de la Escuela Especializada en Bellas Artes de Arecibo realizaron la adaptación teatral El Principito a partir del pasado jueves 23 de mayo hasta el domingo 26 de mayo, ofreciendo de este modo, cuatro funciones al público general en el teatro escolar.

El elenco de la producción estuvo compuesto por los alumnos, Minitsa Rosado Valentín, profesora de teatro y directora del espectáculo y Marc Anthony Figueroa Cruz, profesor de baile.

«Iniciando este semestre, los primeros dos meses estuve escribiendo (el guión).  Ellos (los estudiantes) tuvieron que leer el libro (El Principito) y buscar con que personaje se identificaban.  Se hicieron audiciones, hasta que llegó el momento en el que pude entregarles el libreto. Nos quedamos con ganas de más», expresó Rosado Valentín.

Parte del equipo de baile que participó en la obra.

La trama del clásico contemporáneo de la literatura universal fue presentada integrando la actuación y el baile.

«El Principito tiene muchas metáforas que no se pueden explicar, hay que sentirlas…  La gente que no lo pudo percibir en palabras se llevó esa experiencia sensorial- teatral de lo que evocaron los bailes», añadió la profesora.

Estudiantes de todas las edades participaron en la producción teatral.

De la experiencia estudiantil los alumnos manifestaron que fue una enriquecedora, ya que pudieron unirse e integrar sus pasiones por las artes en un solo evento.  Asimismo, el grupo mostró sentirse orgulloso del trabajo que realizaron.

«Estoy muy emocionado.  Me llevo una gran familia que conocí desde agosto hasta mayo.  También, el mensaje positivo de la obra: querer a los demás», declaró Sebastián Bencon Menéndez, estudiante de décimo grado y uno de los actores del personaje principal, El Principito.

Sobre los mensajes que quisieron transmitir al público, tanto los estudiantes como los profesores coincidieron en fomentar la unión como grupo y difundir una de las frases más conocidas de la obra: «Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte esconde un pozo».

Yexaly Silvera, estudiante de décimo grado, quien interpretó la pintora y la pilota, dijo que se lleva consigo la gran experiencia de que todo lo que se hace en equipo se puede lograr.

Por otra parte, la directora comentó que: «Esta es una enseñanza que ellos van a tener para la vida.  El conocer la obra y poner en práctica los mensajes que envuelve: el amor, la amistad, la vida y las oportunidades que son únicas».  Figueroa Cruz también exaltó el hecho de que la obra le brindó la oportunidad a los estudiantes de todas las especializaciones a conocerse y comenzar una amistad.

La escuela se inauguró en el año 1996 y hoy día, continúa su compromiso de brindarle a los jóvenes la oportunidad de desarrollar sus talentos en las Artes Teatrales, el Baile (Ballet Clásico y Jazz) y las Artes Visuales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *