Por: Kiara Coll (kiara.coll@upr.edu)

Fue en Cuba durante un curso de talleres para certificarse como instructora de Psicoballet que Juliana Ortiz comenzó una nueva etapa en su vida. Se daría cuenta que su vida como bailarina de artistas habría llegado a su fin y comenzaría un capítulo donde se sentiría plenamente feliz.

Previo a la entrevista, mientras transcurrían conversaciones alrededor del restaurante, Ortiz tomaba sorbos de su café mientras miraba a las personas en su entorno. Podía notar su destreza para observar cautelosamente y cómo al hablar movía sus manos como si el baile lo llevara en la sangre. Ortiz es como el sol en pleno mediodía: radiante y en su mayor apogeo.

Ortiz recientemente viajó a México para ofrecer sus talleres de Danza Neurotransformativa en instituciones penales. (Foto suministrada: Facebook)

Ha sido bailarina desde los 5 años y coreógrafa por más de 25 años. Ha bailado para artistas como Ednita Nazario, Luis Fonsi, Pitbull, Wisin y Yandel, Daddy Yankee y otros más. Mientras recordaba la tarima y los “shows”, explicaba que a pesar de haber trabajado con muchos artistas, ese estilo de vida ya no lo extraña.

¿Qué es para usted la danza y la expresión mediante el arte?

La danza, para mí que es mi pasión, lo es todo. A través del movimiento podemos expresar lo que sentimos; muchas cosas que no podemos hablar, las bailamos. Todo lo que se puede sentir, todo sentimiento que se puede expresar, que uno no se atreve, pues se baila. Además de ser liberador e inspirador, podemos llevar un mensaje a través del movimiento, ya sea social o emocional. Puedes llegar a muchas personas a través de la danza. Puedes crear un impacto grandísimo.

En términos de impacto, ¿cómo la danza ha dejado una huella en su vida desde una edad temprana?

Hablo en mi libro, “La Danza Cura Heridas”, de cómo a través de la danza yo pude sobrepasar una serie de conflictos personales y emocionales. Desde el divorcio de mis padres, tener un hijo a mis 18 años, entrando ya a mi etapa de universitaria, peleas emocionales con (quien era mi) pareja y problemas de maltrato físico y emocional. Como la danza siempre ha existido en mi vida, nunca dejó que mermara mi carrera, que siguiera adelante. Cuando bailaba me sentía tranquila y feliz, contenta conmigo misma.

La danza, según Ortiz, ha sido un pilar en su vida, por lo que, expresó que nunca se ha imaginado profesionalmente “haciendo otra cosa que no sea bailar”. Con mirada fija en sus metas, Ortiz sabía que enseñar y querer ayudar al prójimo, serían dos de cualidades que la ayudarían forjar su futuro.

En el 2017, Ortiz fue reconocida por L’Oreal Puerto Rico como la Mujer de Valor por su labor. (Foto suministrada: Facebook)

En el 2016, Ortiz lanzó a la comunidad su proyecto social: Por el amor al arte. La inciativa consiste en un enfoque educativo social y cultural a través de las bellas artes, en el que se trabaja directamente con distintas comunidades y organizaciones sin fines de lucro.

En tanto terminaba su café, la mesa vecina hablaba cada vez más alto, Ortiz les lanzaba una mirada y volvía a la entrevista. Entremedio de las interrupciones, sin perder el hilo en ningún momento, Ortiz habló sobre el proyecto y cómo para ella ha sido una experiencia gratificante poder ayudar e impactar a distintas personas.

Para la bailarina, el objetivo de su proyecto es traer el arte a distintos sectores que necesiten ayuda y apoyo. “Llevar ese mensaje de que, si yo a través de la danza he podido sobrellevar una carrera entre mis altas y bajas, todo en la vida se puede”.

Portada del libro «La Danza Cura Heridas», puede adquirirlo por: https://www.julianaortizpr.com/product-page/la-danza-cura-las-heridas

¿Por qué decidió escribir su autobiografía “La Danza Cura Heridas”? ¿Cuál es el mensaje detrás del mismo?

El libro lo hice porque yo creo que todo el mundo conocía a Juliana la bailarina, pero como nunca hablo de mi vida personal, nadie conocía el proceso para llegar aquí. Entonces todo el mundo me preguntaba: ¿Cómo lo lograste? ¿Qué te inspiró a aprender el Psicoballet? Me dije: yo quiero escribir un libro que le sirva de manera inspiradora a otros. (Que) todo el mundo también vea mi lado oscuro, lo que pasó y lo que me inspiró. En fin, la realidad de mi vida; en el libro verás una Juliana real.

Juliana Ortiz ofrece talleres de Movimiento Creativo en Instituciones Penales en Puerto Rico. (Foto suministrada: Facebook)

Al culminar la entrevista, en la mesa solo quedaba la taza del café vacía y las migas de las mallorcas en un plato colocado en el centro de la mesa. Poco a poco el restaurante quedaba más solitario, se acercaban las tres de la tarde (hora de cierra) y Ortiz con una dulce voz le dice al mesero: la cuenta por favor.

El tiempo pareció haber transcurrido en tan solo minutos. Al pagar su cuenta, Ortiz siguió explicando de qué manera le gustaría expandir su proyecto. Expresó tambien cómo desea recuperar el tiempo perdido con su familia por dedicarse a bailar en las tarimas. Era evidente que aunque sigue creciendo y aprendiendo, Juliana Ortiz estaba más auténtica y en paz que nunca.

Kiara Coll

Author: Kiara Coll

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