Por: Wilfredo Pacheco (wilfredo.pacheco@upr.edu)

Las principales series televisivas de Attenborough han incluido algunos contenidos sobre el impacto de la sociedad humana sobre el mundo natural.

Detrás de una cabellera blanca y una serie y reflexiva mirada yace una larga trayectoria científica de uno de los presentadores de televisión británica más importantes y conocidos de la actualidad. David Attenborough, 93, es uno de los documentalistas pioneros en series del planeta y sobre flora y fauna. En su obra “Adventures of a Young Naturalist” recoge las primeras tres expediciones que definirían su carrera en los medios.

Nacido en Londres en el año 1926 y graduado de Ciencias Naturales de la Universidad de Cambridge en 1947, David Attemborough comenzó a trabajar en la BBC, y en 1954 lanzó sus populares series, ‘Zoo Quest’, que durante diez años le llevaron a viajar alrededor del mundo.

“La verdad es que el mundo natural está cambiando. Y somos totalmente dependientes de ese mundo. Provee nuestra comida, agua y aire. Es lo más valioso que tenemos y tenemos que defenderlo”.

Por su amor por la naturaleza y su oficio, el científico y naturalista llegó a la pantalla chica para la década de los cincuenta. Reconoce que esta fue una de las oportunidades más importantes de su carrera.

Para 1954, (a sus 28 años) Attenborough comenzó a viajar el mundo en búsqueda de animales exóticos como parte de su encomienda para la colección del zoológico de London, mientras filmaba estas impresionantes expediciones para la BBCy su nuevo show Zoo Quest.

En 2018, se publica por primera vez en Estados Unidos el libro: “Adventures of a Young Naturalist”, que relata esos primeros tres viajes de David a Guyana, Indonesia y Paraguay. Como era de esperarse, la sutileza, conocimiento, e incluso jocosidad de este periodista, cautivó a todo aquel que se sumerge en sus páginas.

(Foto Suministrada)

“En estos días, los zoológicos no envían recolectores de animales en busca de traerlos de vuelta con vida. Y muy bien también. El mundo natural está bajo una presión más que suficiente, sin ser despojado de sus habitantes más bellos, carismáticos y raros”.

A lo largo del recorrido de Attenborough por Guyana, Indonesia y Paraguay, el relato de las experiencias vividas transporta al lector a asumir dichas experiencias como si fueran suyas propias y de adueñarse además de sentimientos de adrenalina, crecimiento y conocimiento. Sí, desde llegar a lo desconocido, hasta dormir y comer aquello que jamás pensó saborear en su paladar, y es ahí donde encuentras parte de la magia del hombre que dedica su vida a una profesión que complementa su esencia.

Desde animales exóticos, culturas, petroglifos y jeroglíficos, ríos y cascadas impresionantes, volcanes, y un estilo de vida diferente, éste joven periodista presenció destinos que para aquel entonces, llevaron a volar su mente. 

David Attenborough en una de sus expediciones entre los años 1954-1957

En 1979 escribió, dirigió y presentó la serie más ambiciosa creada por el Departamento de Naturaleza de la BBC para aquel entonces, ‘Life on Earth’, que ha sido vista por más de quinientos millones de personas.

Muchas son las aportaciones que se le pueden acreditar a este hombre que sin duda alguna ha marcado una huella alrededor del mundo. Por ejemplo, como Controlador de BBC Two, en aquellos años supervisó las primeras transmisiones a color en Europa, venciendo así a las emisoras alemanas de la competencia por tres semanas. 

Bien es cierto que se destacan como sus diez mejores documentales:

Historias de David Attenborough (2013)

Planeta helado (2011)

Life (2009)

Zoo Quest (1954-1963)

Planeta tierra (2006)

Mamíferos (2002-2003)

Planeta azul (2001)

La vida privada de las plantas (1995)

La vida de las aves (1998)

La vida a sangre fría (2008)

En 1985, Attenborough fue nombrado Caballero del Imperio Británico por la Reina Isabel II de Inglaterra, quien, en 2005, le entregó la Orden del Mérito.

En la actualidad, es presidente de la Real Sociedad para la Conservación de la Naturaleza. De igual forma, es miembro de la Royal Society de Londres y del consejo de administración del Museo Británico y del Real Jardín Botánico de Kew.

Parte de su hazaña periodística, siempre ha sido fomentar la importancia de cuidar y proteger el planeta creando consciencia de lo peligroso y dañino que puede ser el no prestar atención al auxilio y ayuda que la madre naturaleza cada día nos grita con fervor.

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