Por: Ashley Padín Barbosa – Ashley.padin2@upr.edu

Salgo temprano en la mañana, mas no sé si regrese. Caminar por las calles de la isla no es seguro. La poca seguridad, la falta de educación y la pobre salud mental que padece el país nos recuerda que podemos convertirnos en una muerta más, encontrada en algún pastizal perdido. La inseguridad me abruma cada vez que hago alguna diligencia en las calles de Puerto Rico. Los medios solo hablan de muertes, tragedias, masacres, feminicidio, drogas, discrimen, transfobia, violencia de género, robos y tiroteos. Este se ha tornado nuestro pan de cada día durante los últimos meses

En las calles de la isla, se pasean delincuentes armados, al parecer decidiendo quién vive y quién muere, hambrientos por halar el gatillo para acabar con la vida de personas inocentes que intentan pasar desapercibidas.

Son tantas las niñas, jóvenes y mujeres que sufren acoso, maltrato y violaciones. ¿Y qué hace el gobierno y la justicia? Nada. ¿Por qué los casos no se resuelven? Cuando lo primordial en un país es la seguridad, salud y educación, parece que en Puerto Rico hacen oídos sordos.

En lo que va de año se han reportado 113 asesinatos. – El Nuevo Día , 1/3/2020

Así es el caso de Neulisa Luciano Ruiz, mejor conocida como Alexa, una mujer transgénero, quien fue víctima de violaciones en su hogar, desde muy joven.  Alexa vivía traumatizada hasta el punto de irse de su casa a vivir en las calles, sin rumbo, vagabundeando, recibiendo acusaciones, acosos de parte de los ciudadanos, quienes le lanzaban palabras soeces e hirientes. Con su rostro cubierto con una toalla blanca, caminaba con miedo, con sufrimiento. Entre sus manos sostenía un espejo, el cual era el reflejo del miedo, discrimen, homofobia y la transfobia que la acompañaba.


Alexa un día antes de ser asesinada.
(Imagen suministrada)

Le privaron de la vida sin ninguna razón, a una persona que solamente caminaba e intentaba pasar invisible por la sociedad. La negligencia de las autoridades, la falta de sensibilidad y educación acabó con la vida de Alexa. Sin duda fue víctima de la ignorancia de un pueblo que solo la juzgó, pero no le dio la oportunidad de escuchar su versión. Fue sentenciada por una publicación que se viralizó y fue asesinada por el morbo. Víctima de una sociedad que no ha podido hacer las paces con la diferencia.


Hasta el momento, sus presuntos asesinos son tres jóvenes de 18 años quienes no tuvieron empatía ni respeto de que ella fuera diferente. Se mofaron de la mujer y de su situación para luego publicar el video en las redes sociales. “Mira, dame ese cu**, “mira te vamos a entrar a tiros”
“Mira la loca» fueron las expresiones de los jovenes.

¿Quién merece semejante humillación por ser diferente y solitario?  Fue un crimen de odio, aunque aún no se ha identificado como tal.  Nadie es quien para decidir quién vive y muere, todos merecemos el mismo derecho de vida.

Policías en la escena del crimen.
(Imagen Suministrada)

La violencia física y verbal es una calamidad que viven las personas trans, simplemente porque su identidad es diferente. Las golpizas y asesinatos parecen ser muy comunes en la comunidad LGBTQ por la intolerancia y el odio.

¿Por qué no se le dio la oportunidad de hablar a Alexa? Seguramente escucharíamos cómo el país cruelmente le dio la espalda cuando fue juzgada.

Cientos de individuos recuerdan a Alexa con una vigilia en la Calle Fortaleza.
(Imagen Suministrada)

La falta de educación es lo que ocasiona que personas discrimen a otras por tener preferencias o gustos diferentes. Estamos ante una era donde se habla de la igualdad y derechos de cada individuo, mas no se pone en práctica. En la cual sí hay una persona con necesidad, se le ignora y se lo dejamos a la suerte. De igual forma, las instituciones fallan y no hay quien brinde servicios. 

Los valores y el respecto a la libertad sexual, y de identidad de género deben formar parte del sistema educativo del país.

(Imagen Suministrada)

El Conejo Malo dio su sentir el pasado 28 de febrero en el programa de Jimmy Fallon, vestido con una falda y una playera que decía “Mataron a Alexa no a un hombre con falda”. Sin duda, Benito Martinez, es un artista que ha roto con todos los estereotipos y ha promovido la libertad de derecho e igualdad.

Debemos acabar con los prejuicios, la maldad, el tabú, la crueldad, las apariencias y entender que cada persona merece ser feliz como mejor le plazca. Se lucha por una educación a diario, pero, ¿Qué se puede esperar de un país que juega con la educación de los niños? ¿ Fondos no llegan o son robados por personas vestidas de corbatas?

El gobierno tiene que ofrecer los servicios adecuadas para estas personas que necesitan apoyo. El Departamento de Seguridad Pública debe investigar posibles agresores para que se le amputen las condenas pertinentes.

Author: Ashley Padín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *