Por: Kiara M. Hernández Martínez (kiara.hernandez13@upr.edu)

El feminicidio es nuestro pan de cada día y algunas personas ya lo catalogan como “normal”. El matar a una mujer es un crimen que ocurre mundialmente y en la mayoría de los casos, suelen ocurrir en el hogar como consecuencia de la violencia de género. Algunas de las motivaciones principales para estos asesinatos son el machismo, la desigualdad y la baja autoestima. Entre los tipos de feminicidios están el feminicidio Íntimo y familiar, lesbicidio, feminicidio racial y feminicidio en serie.

En Puerto Rico ocurren 3 feminicidios por cada 100,000 mujeres, lo que se considera una alta tasa según la clasificación usada en el informe “Global Burden of Armed Violence, Every Body Counts”. Además, según el informe “La persistencia de la indolencia: feminicidios en Puerto Rico 2014-2018” liderado por el Proyecto Matria y Kilómetro Cero, Incluso, las mujeres entre los 25-34 años y con bajo nivel educativo están en mayor riesgo que las demás.

Ahora hablemos de asesinatos en niñas. ¿Cuantas veces has escuchado: “A esa le pasó lo que le pasó porque se lo buscó”? Fátima Cecilia Aldrighett Antón tenía 7 años de edad cuando fue asesinada en Ciudad de México, México. Desapareció el 11 de febrero cuando esperaba a su madre al salir de clases. Una mujer se la llevó. Días después, apareció su cuerpo sin vida con huellas de violación y tortura envuelta en una bolsa de plástico, a menos de 5 km de su escuela.

Fátima no se lo buscó, no llevaba ropa provocativa ni andaba sola en la calle a altas horas de la noche. La realidad es que la víctima nunca tiene la culpa, el feminicidio no se justifica con nada.  ¿Te puedes imaginar lo que tenía que estar sintiendo mientras la violaban? De seguro se preguntaba qué había hecho para merecer eso con lágrimas en sus ojos y dolor.

Sólo por ser mujer, la sociedad nos ha obligado a vivir con miedo de que nos hagan algo hasta por andar a solas. Como si fuera poco el feminicidio, en muchos casos viene acompañado por un conjunto de acciones de extrema violencia y contenido deshumanizante. Actos como maltrato emocional, violaciones, golpes, mutilaciones y un sin número de atrocidades que hacen para terminar matándonos.

“No, nunca me has golpeado

Nunca me has tirado contra la pared

Pero salen de tus labios

Palabras hirientes y tu infidelidad”

Natti Natasha, Me Estás Matando (2020)
Imágen suministrada

El insultar, humillar, maltratar y amenazar son formas de ir matando lentamente a un ser humano. Estos actos, en ocasiones llevan a las mujeres a tomar medidas extremas como el suicidio, convirtiéndose en un suicidio feminicida. Como lo fue el caso de Irma Julia Gracia en El Salvador. Esta mujer sufrió de maltrato psicológico y sexual por parte de quien era su marido, lo cual  provocó que se suicidara. En este caso se aplicó el Artículo 48 Suicidio Feminicida por Inducción o Ayuda de la  Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV).

En la mayoría de los casos se escucha: «fulano mató a fulana», pero nunca se habla de las mujeres que se suicidan a causa de estos maltratos. ¿Cuán baja tienen la autoestima los hombres que maltratan a las mujeres sólo para sentirse superiores? Se le salen las lágrimas a cualquiera de saber que una fémina llegó al extremo de quitarse la vida por escapar del abuso de la persona que juró protegerla, amarla y respetarla por el resto de su vida.

“Es muy común que las mujeres piensen que soportar el maltrato y la crueldad y luego perdonar y olvidar es una muestra de compromiso y amor. Pero cuando amamos bien sabemos que la única respuesta sana y amorosa al abuso es alejarnos de quien nos hace daño.”

Bell Hooks

En algún momento de mi vida, se presentó una persona que hizo de mi vida una triste y depresiva. Al comienzo todo era bonito, hasta que todo el “amor” fue transformandose en maltrato. Fueron años de maltrato y violencia verbal, pura prueba de que ésto también es una forma de matar. El no quererte a ti misma y pensar que no eres suficiente sólo porque alguien te hizo pensar de esa manera, es algo que mata por dentro. Un día abrí los ojos y me percaté de que si no salía de esa relación tóxica, la historia terminaría mal. Quizás en un feminicidio o un suicidio, ¿quién sabe que hubiera pasado? Quién te ama te protege, no te maltrata. El feminicidio es un tema sumamente delicado y éste lleva envuelto maltrato en muchas ocasiones. Si en algún momento sufres de maltrato, habla y no te quedes en silencio. Como un buen dicho dice: “las cosas a tiempo tienen remedio”.

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