Por: Arlenne Maldonado Feliciano (arlenne.maldonado@upr.edu)

Benito Antonio Martínez Ocasio, exponente del género urbano ha sido un artista fuertemente criticado, pero también amado, pues hemos visto cómo de alguna manera u otra reclama por lo que suceda en el país sin pelos en la lengua. Sin olvidar, que también fue uno de los artistas de mayor renombre que se unió a las protestas del verano 2019.

Recientemente, el Conejo Malo aprovechó la ocasión para visibilizar el cruel y vil asesinato de Alexa, una mujer transgénero. Se presentó por cuarta ocasión en el programa de “The Tonight Show starring Jimmy Fallon” vestido con una falda y un mensaje en su camisa que decía: “Mataron a ALEXA, no a un hombre con falda”, en referencia a ella. Una vez más, Benito aprovechó su poder de convocatoria para protestar contra el crimen que ha acaparado las redes sociales, que hasta el momento no ha sido considerado como uno de odio o transfobia.

Y es que, al instante de viralizarse esta acción de Bad Bunny, los comentarios no cesaban en las redes. ¿Será oportunismo, una simple estrategia de mercadeo para promover su nuevo álbum? o, ¿será un puertorriqueño que verdaderamente se empatiza con una mujer a la cual asesinaron sin necesidad?

Lo que ha hecho el artista, es romper con los prejuicios que tenemos en nuestra sociedad. Desde nuestra infancia, nos enseñan a seguir unos roles estereotipados de género. Sin embargo, fallamos en lo básico, en respetarnos unos a otros. El caso de Alexa, subió el telón para mostrarnos cómo se percibe la transfobia en nuestra sociedad. El discrimen, sin embargo, no surge ahora, no nos equivoquemos, el rechazo en contra de las personas trans ya existía. No es la primera vez en Puerto Rico que sucede un caso como este. En 2010, Ashley Santiago otra mujer trans fue asesinada, siendo encontrada en su hogar en Corozal.

“Las mujeres trans han sido asesinadas sistemáticamente en Puerto Rico, y datos de esto se encuentran desde hace 10 años atrás en una nota del 2010 publicada por Primera Hora que lee “Epidemia” de asesinatos de homosexuales o transexuales’’.

Nos menciona Luis Alfaro en su columna para Pulso Estudiantil “No era un hombre vestido de mujer, era Alexa”.

Se ha pedido en su momento que ambos casos se investiguen como crímenes de odio, ya que estos asesinatos no tienen un móvil claro. Como lo explica, Enrique “Kike” Cruz en su columna en El Nuevo Día, “un crimen de odio se configura cuando una persona no acepta de forma alguna quién eres, qué representas, cómo eres, y utiliza la violencia para satisfacer sus prejuicios, que lo mueven a agredir y hasta matar”.

¿No fue esto lo que le hicimos a Alexa? La juzgamos por haber asumido otra identidad de género, la tildamos de perversa, de enferma sexual. La agredimos verbal y psicológicamente y sin conocerla, ya la habíamos condenado, hasta llevarla a su muerte.

Entonces, ¿el malo es Bad Bunny por querer fomentar la inclusividad?, o ¿somos nosotros que fomentamos la transfobia y abrimos espacio para permitir casos como el de Alexa y Ashley?

Benito simplemente nos recordó que era Alexa; una mujer, un ser humano, al cual se le arrebató la vida, no a un hombre con falda.

Por Ashley y Alexa, recordemos que #LaTransfobiaMata.

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