Por: Daviana Y. Rivera Vázquez (daviana.rivera1@upr.edu)

El tiempo se paralizó, un sinnúmero de cosas pasaban a la vez y no podías concentrarte en solo una. Afuera se escuchaba la violencia del viento arrasando junto con la fuerte lluvia. Ambos arrancaban todo a su paso: verjas, casas, postes, cualquier cosa que se interpusiera en su camino. Se escuchaba el fuerte crac de los árboles al romperse por la mitad, los techos de las casas volando y escombros rompiendo todo a la vista. Dentro de los hogares o los refugios las cosas eran igual de malas, o incluso peor. Se percibían llantos, gritos de dolor, ansiedad y desesperación de las personas por lo que estaba ocurriendo.  El agua entraba por cada rincón, había que tratar de sacarla. Los fuertes vientos abrieron las puertas o ventanas, había que amarrarlas y aguantarlas hasta que el viento se calmara o todo se acabara. Tenías que estar en constante movimiento y alerta de todo, porque no sabías que más podría ocurrir. 

La luz se había ido hace par de horas ya y reinaba la falta de comunicación, porque la señal para hacer llamadas también había caído. Abundaba el miedo, miedo de ver por la ventana y ver todo irreconocible; miedo de ver los objetos o lo que quedaba de ellos volando por los aires; miedo de perder todo lo que tenías y de ver tu Isla destruida. Lo único que quedaba eran las ganas o el intento de sobrevivir, porque en ese momento los sueños y la esperanza parecían estar destruidos. 

En septiembre de 2017, los habitantes de Puerto Rico fueron testigos del peor y más intenso desastre natural, el huracán María. Su categoría fue de 5 en la escala Saffir-Simpson, siendo considerado el peor desastre natural registrado en la Isla y el más mortífero en el Atlántico. Su llegada provocó una enorme y significativa catástrofe emocional y material. Ocasionó casi 5,000 muertes, largos meses sin el servicio de electricidad y agua potable, una gran demanda de gasolina y produjo una escasez absoluta, junto a la pérdida de millones de hogares. Además, causó que todo el país se quedara incomunicado y solo contaban con el servicio de la radio para mantenerse alertas sobre lo que estaba ocurriendo. 

La radio ayudó en muchos aspectos a la ciudadanía para que el país saliera adelante y se recuperara del gran desastre que había dejado el huracán. La única estación de radio que estaba funcionando, WAPA Radio, era los ojos del país, mientras informaba y hasta aconsejaba a los ciudadanos. 

 El paso del huracán María provocó que la Isla retrocediera varias décadas, pero Puerto Rico comenzó a levantarse gracias a la radio. La radio fue el único servicio de comunicación masiva que estuvo funcionando por un largo tiempo hasta que los demás pudieran volver a la normalidad. Ayudó a mantener la ciudadanía informada, conectar familias, dio voz de alerta y evitó tragedias mayores. A consecuencia de que todo Puerto Rico estaba a oscuras y no contaba con electricidad, los habitantes tuvieron que aferrarse a este medio. Sin olvidar, que no contaban con los servicios para hacer llamadas telefónicas, porque las antenas habían quedado totalmente destruidas. Las personas escuchaban a través de radio receptores de batería o por sus propios vehículos. La audiencia escuchó sobre la lenta recuperación, la escasez de comida y gasolina, así como los trabajos para restablecer la energía eléctrica. Además, nos enteramos por este medio que todos estaban incomunicados; que había personas en los techos de sus casas escapando las inundaciones; que había personas que lo habían perdido todo. 

En la radio informaban sobre los lugares donde no había tránsito de vehículos por obstáculos que había dejado el huracán. También, se proporcionaba información sobre dónde se estaban brindando ayudas para que las personas pudieran ir y satisfacer sus necesidades. En muchas ocasiones, se escuchaban familias de la diáspora llamando desesperadas y preocupadas, porque no habían tenido ningún contacto con sus familiares y no conocían su condición luego del gran desastre. Los locutores pedían la información del familiar “perdido” para tratar de contactar con ellos y conocer su condición. Luego de esto, informaban al pariente que había llamado inicialmente para dejarle conocer las condiciones de su familiar y así calmar su preocupación. Los oyentes conocieron por radio el desespero de los boricuas en Estados Unidos, porque no tenían comunicación con sus familiares puertorriqueños. Ellos se enteraban de todo lo que ocurría en Puerto Rico, así que se mantenían alertas a cualquier información. 

Cabe enfatizar, que según el periódico El Nuevo Día, WAPA Radio, la única emisora que siguió en pie durante la catástrofe, abrazó» a Puerto Rico en el peor momento de María”. La emisora AM se mantuvo al aire en todo momento durante el paso del destructivo huracán. Esta emisora hizo un excelente trabajo, la voz de los locutores fue la calma en la tormenta. Los días subsiguientes lograron mantener la información completa, brindando un servicio impagable al país. Más adelante, se incorporaron un puñado de emisoras independientes en Ponce, Mayagüez, Patillas, Humacao, Arecibo y se mantuvieron al aire entre las primeras semanas del huracán, hasta que las demás emisoras se fueron incorporando. 

El gran trabajo de todos los locutores que estuvieron al aire durante la tragedia fue esencial, pues pusieron al pueblo en sus manos y trabajaban día a día por el bienestar del país. Ellos también estaban preocupados, ansiosos y el huracán María les había arrebatado muchas cosas, pero eso no impidió que ayudaran a todo aquel que lo necesitara.  Transmitían a todo Puerto Rico los sentimientos de seguridad y esperanza, logrando la calma y despreocupación de muchos.

A pesar de percibir el miedo y oscuridad de los oyentes que llamaban, estaban conscientes de que no podían transmitir lo mismo, porque las cosas se podían complicar. Los locutores se encargaban de brindar toda la información posible, pero tenían una misión mas importante: acompañar al pueblo. No trabajaban siendo solamente comunicadores, sino seres humanos, especialmente donde la angustia de Puerto Rico era extrema. Muchas de las estaciones de radio, luego del huracán, continuaron teniendo problemas severos con los equipos, pero hacían todo lo posible para seguir transmitiendo. Además, de proporcionar datos importantes a las personas, escuchar radio era un método de entretenimiento. Cabe recordar, que no había función de los servicios eléctricos y este era su único medio de distracción. En la radio pasaban canciones populares para activar el ambiente y había segmentos para aconsejar la población. Existían locutores con segmentos graciosos, ocasionando que los oyentes se relajaran y la pasaran bien dentro de todo el caos. Escuchar la radio en ese momento ayudaba e inspiraba a seguir luchando. Los locutores, muchos de ellos realizando labor voluntaria, te hacían recuperar las esperanzas, tus sueños y sobre todo te recordaban que todo pronto mejoraría. 

 La radio en Puerto Rico antes del huracán María se consideraba, para algunos, un medio casi obsoleto. Las personas jóvenes no solían estar muy atentas a este medio, porque lo podían considerar aburrido y pasada de moda. La llegada del huracán María, sin embargo, ocasionó que la radio fuera coronada como primordial, porque fue el único presente y en función en todo momento, cuando los demás medios de comunicación estaban fuera de servicio. En este mes de mayo celebramos la radio y no podemos olvidar todo lo que este medio ha aportado a nuestro país, sobre todo en tiempos de desastre.

Tras María, los puertorriqueños comenzaron a valorar la radio, pues descubrieron el gran trabajo y esfuerzo de las estaciones en función para levantar poco a poco el país de la gran tragedia. Además, son testigos que la radio aporta un papel fundamental, especialmente en momentos de situaciones extremas. La radio es un medio importantísimo, porque en los momentos de crisis se convierte en los ojos y oídos del país. Hay que recordar, que es un medio capaz de llegar a millones y millones de personas. Puede ser un salvavidas en tiempos de emergencia, ya que las sociedades devastadas, azotadas por la catástrofe o que necesitan noticias desesperadamente, encuentran en la radio la información que salva vidas. En aquellas dificultades este medio de comunicación daba voz en los momentos de angustia, convirtiéndose en asilo o refugio para muchos de los puertorriqueños. En tiempos de incertidumbre la radio ofrece foco y contexto, acompaña, consuela, ayuda, tranquiliza, divierte, alivia e informa.  Además, es el medio que goza de mayor credibilidad, despierta más confianza y ofrece más consuelo a la población. Por las razones antes mencionadas, se considera que este medio es especialmente útil en tiempos difíciles. 

Sin duda, el huracán María ocasionó muchas pérdidas materiales y emocionales a todo el pueblo puertorriqueño, pero poco a poco se logró, a través de la perseverancia y la lucha, hacer y levantar la patria nuevamente. Gracias a la radio Puerto Rico fue reconstruyéndose. Dedicados locutores proporcionaron información relevante para ayudar con el bienestar de los habitantes. Además, entretenían y divertían al pueblo, logrando la calma en muchos. Lograron disminuir la tensión, ansiedad, dolor y preocupación de los oyentes, pues les recordaba que era importante seguir luchando. En Puerto Rico reinó la falta de electricidad por muchos meses, pero escuchar la radio era un método de desconectarse de la triste de realidad. Finalmente, quedó demostrado que la radio “abrazó” a Puerto Rico en su momento más difícil, convirtiéndose en el medio de comunicación más esencial en su vida. 

Referencias: 

  1. Rodríguez, S. (2018). ANÁLISIS: La radio antes y después de María. La Isla Oeste. Retrieved 9 May 2020, from https://laislaoeste.com/analisis-la-radio-antes-y-despues-de-maria/.
  2. Millán, R. (2017). La radio que informó al sureste en medio de María. Primera Hora. Retrieved 9 May 2020, from https://www.elnuevoherald.com/noticias/estados-unidos/article179503316.html.
  3. Nieves, Y. (2018). La radio y sus oyentes durante el huracán María: Un reexamen de la relación medio-audiencia en situaciones de desastres. Escuela de Comunicación. Retrieved 9 May 2020, from http://copu.uprrp.edu/la-radio-y-sus-oyentes-durante-el-huracan-maria-un-reexamen-de-la-relacion-medio-audiencia-en-situaciones-de-desastres/
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Colaborador/a de Tinta Digital

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