Por: Ashley Cordero (ashley.cordero3@upr.edu)

Según Joaquín Montano, el cine puede ser considerado un arte, un producto de consumo y un medio de comunicación. Por lo que, es imposible que su influencia a la sociedad pase desapercibida. A pesar de todas las cosas positivas que la cinematografía ha aportado a nuestras vidas, hay otras que deberían llenarnos de vergüenza. Lamentablemente, Hollywood, el imperio del cine estadounidense fue construido sobre un sinnúmero de estereotipos de poblaciones vulnerables y marginadas, para así “agradar” al público.

Por definición, un estereotipo es una imagen, idea o noción inmutable que tiene un grupo social sobre otro, al que le son atribuidos de forma generalizada conductas, cualidades, habilidades o rasgos distintivos. Este fenómeno que se ha normalizado se utiliza en forma de burla, para expresar superioridad racial y para remarcar ciertas actitudes y tendencias que son utilizadas por los medios para moldearnos. Las cuatro grupos más estereotipadas en el cine hollywoodense son: afroamericanos, asiáticos, árabes y latinos. Además de ser denigrantes, representan también la causa de la falta de diversidad en el cine y escasez de papeles de importancia para actrices/actores no caucásicos.  

Estereotipos afroamericanos y blackface

La actriz Shirley Temple (blackface) y Hannah Washington en el filme ‘The Littlest Rebel’ (1935)

A finales del siglo XIX y principios del XX nace el cine y es aquí donde se comienza la búsqueda de material que entretenga y que permita a la audiencia relacionarse con el mismo. Para este entonces, se producían distintas representaciones cinematográficas del género de comedia, las cuales se enfocan en la supuesta vida cotidiana de los afroamericanos.

En un inicio, sin embargo, no se utilizaban actores negros sino que estos eran representados por actores blancos utilizando blackface para satirizarlos. El blackface consistía en pintarse la cara de negro utilizando esmalte y corcho, y los labios de rojo para hacer que se vieran exagerados. Además de este racismo evidente, representaban a los afro estadounidenses con ropas andrajosas, como perezosos e hipersexuales.  Más adelante, estrenó la primera película con éxito taquillero titulada “The Birth of a Nation”, un filme del cine mudo estadounidense de 1915, que en su argumento promueve abiertamente el racismo, la supremacía de la raza blanca y describe a los miembros de Ku Klux Klan como un tipo de héroes.

Con el pasar de los años y el surgimiento de la Guerra Civil también vinieron cambios significativos para el cine. Ahora, los actores afroamericanos podían representar a sus comunidades en papeles aceptables y más serios, aunque debían cumplir con ciertos requisitos. Cabe mencionar, que las representaciones de la comunidad negra realizadas en el comienzo solo fueron modificadas y/o reemplazadas por otras “menos evidentes”. Actualmente, los afroamericanos encarnan cualquier tipo de papel, pero podemos darnos cuenta del racismo aún existe con diferentes clichés. Un ejemplo de esto seria que en las películas de terror casi siempre muere primero el personaje negro. Otro ejemplo que podemos notar es que si en una película alguien necesita sacrificarse para que otros vivan, casi siempre el personaje afroamericano se ofrece. 

Estereotipos de asiáticos y whitewashing

El blanqueamiento cinematográfico constituye uno de los problemas de la representación asiática en el cine.

 Por otro lado, los asiáticos no se han podido librar de las garras de Hollywood. Al parecer, para ellos todos los asiáticos saben de artes marciales como karate o Kung Fu y además, siempre debe haber un personaje anciano muy sabio que con pocas palabras te lo dice todo.  En cambio, las mujeres se ven atadas a papeles de masajistas, trabajadoras sexuales o la mujer frágil que no puede hacer nada por si sola. También, podemos ver como en todas las películas que hay un personaje asiático/a de 10 a 17 años, obsesionado con obtener altas calificaciones y toca el piano o el violín.  

En contraste con el blackface aquí es evidente el whitewashing que consiste en escoger a un actor/actriz blanca para interpretar un personaje de origen étnico y cultural no caucáseo. En distintas ocasiones esta practica no les da el resultado esperado y la película termina siendo un fracaso. Como en el caso de la película “Ghost in the Shell”, la cual recibió grandes críticas por su reparto.

A principios de los 1900’s había una idea en que consideraban a los chinos “el peligro amarillo”, a causa de esto surgió el personaje de Fu Manchu, un hombre chino que deseaba acabar con el occidente. Dicho personaje era representado por un hombre blanco utilizando yellowface, ósea literalmente haciendo que su piel luciera amarilla y con rasgos asiáticos.

Actualmente, los actores asiático-americanos continúan luchando para obtener papeles protagónicos y de importancia. Muchos son llamados para audición de papeles para los cuales no encajan por el mero hecho de ser asiáticos. En otros casos, son rechazados por culpa del tan común whitewashing. Como si no fuera suficiente, en los castings también prefieren una asiática mestiza que a una pura; al parecer entre más americanizada, mejor. Sin embargo, parece ser que Hollywood intenta cambiar este ciclo con las recientes películas “Crazy Rich Asians” (2018) y “Parasite” (2019) que son protagonizadas por actores y actrices de origen asiático. 

Estereotipos de árabes

 

El personaje principal de la cinta El dictador fue representado por el actor Sacha Baron Cohen.

Los clásicos estereotipos árabes son vistos en las pantallas de cine estadounidense desde el apogeo del cine mudo hasta la actualidad. En numerosos largometrajes se presenta al árabe como el típico villano que anhela dinero y poder. Si no es así, entonces es un terrorista suicida que quiere atacar el Pentágono o La Casa Blanca. Si es un padre, es un árabe-musulmán totalitario que maltrata a sus hijos de no seguir las costumbres. Además de ser un machista que priva a su esposa de su propia libertad.

También, es interpretado como persona incivilizada, analfabeta y barbárico que vive en el desierto con fines de saquear y robar tumbas o viajeros. Otro estereotipo son los hombres que secuestran y seducen brutalmente a las mujeres occidentales. Mas las mujeres árabes son figuradas como indefensas, mudas y esposas “trofeo”. Mientras que si no están casadas son exóticas y bailarinas de danzas sensuales. Todo esto lo podemos distinguir en múltiples películas estadounidenses como: Death before Dishonor (1987)Aladino (1992), Father of the Bride 2 (1995), entre otras. A diferencia de otros grupos étnicos que con el tiempo se les ha dado la oportunidad de tener roles protagónicos que no enfaticen rasgos raciales negativos, los árabes no han gozado esa dicha. Se les ha marginado injustamente, privándoles del papel de héroes y reservándole el de villano. 

Estereotipos de latinos

De acuerdo con el artículo Latinos and Cinema, “los estereotipos negativos de los latinos en filmes comenzaron desde el principio del cine, en parte, debido a la relación entre los Estados Unidos y México en este período de la historia. Los estadounidenses estaban intentando expandir su tierra y los mexicanos estaban ocupando la tierra. Este descontento de los estadounidenses fue dirigido a los roles en cine para los latinos.”

Es justo aquí donde se empieza a estereotipar a los latinos como personas violentas, machistas y torpes. Para los años 20 surge el “latín lover”, que se refiere a un hombre exageradamente apasionado, sensual, guapo e ingenuo que utiliza su físico para robarle las esposas a los hombres estadounidenses. Sin embargo, las mujeres latinas eran utilizadas para atraer al publico ya que para ellos su físico era algo exótico y sensual. Normalmente en las películas Hollywoodenses los roles de mujeres latinas toman una de dos vertientes; (1) son sexys, mantenidas, tontas y “plásticas”, (2) empleadas domésticas abusadas por los patronos.  

Según Kaitlyn Rohr, Carmen Bowman y Paige Hoff, un estudio hecho por USC Annenberg Inclusion Initiative “Latinos in Film 2019” indica que hay una falta de representación de los latinos en todo Hollywood. Además, en casi la mitad del total de las películas, no había ninguna representación latina y solo tres por ciento de las películas tenían un actor latino en un papel protagonista o coprotagonista.”

     

No siendo suficiente la falta de roles latinos, sus papeles son altamente estereotipados. Así lo demuestra el estudio antes mencionado con datos que revelan que aproximadamente una cuarta parte de los personajes latinos fueron mostrados como delincuentes, 54% de los personajes latinos tenían ocupaciones que no requerían estudios universitarios, 13% fueron representados como de bajos ingresos, 31% hacían papel de policía o miembros de las fuerzas armada y tan solo 4% representaban empleos de alto nivel. 

Conclusión             

Los afroamericanos, asiáticos, árabes y latinos han sido representados de manera denigrante desde el principio del cine estadounidense. Los blancos utilizaban técnicas ya mencionas como el blackface, yellowface y whitewashing para así plasmar su versión de las características físicas y culturales de otras etnias. Tristemente estas sátiras eran bien percibidas por la audiencia de este entonces. Aunque con el tiempo se vieron forzados a dejar atrás estas prácticas evidentemente racistas sus estereotipos evolucionaron para así tratar de pasarlos desapercibidos. Pero sabemos que no es así, pues muchas personas los captan fácilmente.

Es que dichos estereotipos se han convertido en parte esencial de las películas. Una vez asimilas que en la película hay un personaje árabe rápido llegas a la conclusión de que este es el antagonista. Y si ves un latino piensas que debe ser pandillero o drogadicto. Estas versiones estereotipadas de diferentes nacionalidades tienen una larga historia, pero la sociedad estadounidense no se ha percatado del juego mental en el que se encuentra.

El cine es arte, pero también un medio de comunicación muy influyente que abarca a personas de todas las edades; por lo que los estereotipos que distinguimos en él pueden servir como artilugio de organización social con el fin de crear una percepción de superioridad a otras etnias.

No obstante, es nuestra responsabilidad comprender que no todo lo que vemos en el cine es la realidad, sino una construida por el artista cual puede afectar la percepción publica de los distintos grupos sociales. A las personas solo familiarizarse con estereotipos negativos de otras razas estos comienzan a asimilarlos como verdaderos, provocando así que tengan prejuicios sobre todos aquellos que son diferentes a ellos.  

El famoso escritor John Ruskin un día dijo, “Las grandes naciones escriben sus autobiografías en tres manuscritos: el libro de los hechos, el libro de las palabras y el libro del arte.” Así que esperemos que el séptimo arte, el cine, se desarrolle mas haya de los estereotipos y nos permita dejar un legado digno y exquisito. 

Referencias

Balducci, Lucia (2017) https://www.eldiario.es/theguardian/actores-asiaticos-estereotipos-Hollywood-frikis_0_632387333.html

Belén, Rocío (2020) https://www.bioguia.com/tendencias/estereotipos-cine-tv_30730116.html

Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (2010) https://www.conapred.org.mx/movil_smartphone/index.php?contenido=noticias&id=3734&id_opcion=108&op=214

Díaz, Almudena (2011) https://www.unitedexplanations.org/2011/05/19/reel-bad-arabs-o-como-hollywood-demoniza-a-un-pueblo/

Rohr, Kaitlyn, Carmen Bowman y Hoff, Paige (2019) https://storymaps.arcgis.com/stories/3adc4bca7c3047c7bb2160605b3e3272

Ziegler, Klaus (2014) https://www.elespectador.com/opinion/estereotipos-del-cine-de-hollywood-columna-485974

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Author:

Colaborador/a de Tinta Digital

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