Ni la pandemia detiene el consumismo puertorriqueño

Por: Keisha R. Vera Soto (keisha.vera@upr.edu)

“Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista.” -Zygmunt Bauman

Puerto Rico es un país donde la economía es inestable para la mayoría de los puertorriqueños. El comercio es uno de los factores que ha causado un consumismo excesivo que quebranta a la sociedad. Los boricuas suelen gastar el dinero en artículos que no son necesarios, pero al ser económicos, realizan la inversión o simplemente con el afán de desear algún lujo.

Estos tiempos de pandemia no han sido la excepción, ya que luego de haber estado cerrados los comercios por aproximadamente tres meses, la población regresó a la rutina consumista. Los centros comerciales reabrieron y desde ese entonces los boricuas han visitado los mismos consecutivamente. Las inversiones han sido en su mayoría en equipos tecnológicos tales como: televisores, computadoras, videojuegos, congeladores, etc. Incluso, equipos de pesas y máquinas cardiovasculares para hacer ejercicio y piscinas.

La causa principal de que haya tantos puertorriqueños comprando es porque el gobierno otorgó unas ayudas federales monetarias que las han utilizado para invertir en los centros comerciales y no para sus deudas o necesidades apremiantes. Una de estas ayudas es la de desempleo, conocida en inglés como Pandemic Unemployment Assistance (PUA), una asignación de alrededor de 8 mil a 10 mil dólares. Otro incentivo del gobierno federal, es de $1,200 por adulto y $500 por niños. Los mismos fueron asignados por el efecto negativo que ha causado la crisis del COVID-19.

Dicha asignación ha provocado la inestabilidad comercial, a tal nivel que apenas se consiguen ciertos artículos fuera de lugares selectivos donde están vendiendo los mismos a un costo más elevado de lo usual. Además, las personas necesitadas de estos artículos no los han podido encontrar a causa del consumismo excesivo de otros.

En el caso de las compras en compañías en línea, han ido en aumento y algunas de las tiendas principales donde invierten son: SHEIN, Amazon, Ebay, entre otros.

Otra problemática han sido los puertos, ya que la mercancía que se distribuye a los diferentes comercios no está llegando a la isla. Todos los productos y artículos se han retrasado a causa del COVID-19 porque hay muy poco personal operando en la distribución de estos, así afectando a que no llegue a las empresas puertorriqueñas. Aún ocurriendo esto en la isla, continúan gastando realizando las compras en el exterior.

El puertorriqueño suele decir “las cosas están malas”, sin embargo, siempre mantienen en mente los beneficios monetarios que el gobierno brinda. Muchos caen en las garras del consumismo que continúa en aumento cada año en esta isla capitalista. Nada ha impedido esta conducta, ni tan siquiera el COVID-19. ¿Hasta cuándo Puerto Rico tendrá este estilo de vida de comprar sin necesidad?

Keisha Vera

Author: Keisha Vera

Soy estudiante de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo. Actualmente, curso mi tercer año en Comunicación Tele-Radial con área de énfasis en Noticias y Fotografía.

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