Leidy Villanueva- Texto
Jaliam Vélez- Fotos
Marimar Atienza- Entrevista e video
La proliferación de serpientes invasoras en Puerto Rico continúa generando preocupación entre expertos y grupos comunitarios que aseguran que la situación podría representar una amenaza para el ecosistema y la seguridad ambiental de la Isla.

Especies como la pitón reticulada y la boa constrictora han sido vistas con mayor frecuencia en distintas zonas del país, particularmente en el oeste de Puerto Rico. Según rescatistas y organizaciones, estas especies se adaptan fácilmente al ambiente tropical de la isla y pueden alimentarse de aves, mamíferos y especies nativas.
Odalys Luna, integrante del Proyecto Retic, explicó que los avistamientos y capturas continúan aumentando y que muchas veces son grupos ciudadanos quienes responden primero a las situaciones reportadas por las comunidades.
El Proyecto Retic se ha dedicado a capturar y manejar serpientes invasoras en Puerto Rico de manera independiente, realizando búsquedas en montes, carreteras y áreas residenciales. Durante algunos meses han logrado decenas de capturas, mientras continúan alertando sobre el impacto ambiental que estas especies podrían causar.
Mientras tanto, el director de la Unidad de Vida Silvestre del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Ángel Atienza, ha destacado la importancia de la educación ambiental y el control de especies exóticas, señalando que la agencia continúa trabajando junto a vigilantes y organizaciones comunitarias para atender los casos reportados.
Sin embargo, ciudadanos y grupos independientes cuestionan si las medidas actuales son suficientes para detener la proliferación de estas especies, especialmente ante el aumento en los avistamientos y capturas reportadas en distintas partes de la Isla.
Ante este escenario, expertos y organizaciones coinciden en que la educación, una regulación más estricta sobre la venta de animales exóticos y una mayor colaboración entre el gobierno y grupos comunitarios podrían ser parte de la solución para evitar que la situación continúe afectando la biodiversidad de Puerto Rico.
