Categorías
Actualidad Reportajes

La educación frente a nuevas realidades

La presión económica y la desmotivación académica continúan contribuyendo a la deserción escolar en Puerto Rico.

Justin Y. Vazquez Montalvo- Texto  

Fabiola Diaz Lopéz- Fotografía 

Kelvianis N. Mercado Ayala- Video y edición

Cada vez más adolescentes puertorriqueños enfrentan una realidad que va más allá de tomar exámenes en un salón de clase. Mientras algunos estudiantes intentan completar sus estudios superiores, otros deben dividir su tiempo entre la escuela y una jornadas laboral, para ayudar económicamente a sus familias o alcanzar independencia financiera desde temprana edad.

La deserción escolar y el aumento de jóvenes trabajadores se han convertido en una preocupación social dentro del sistema educativo puertorriqueño. Según el reportaje “Entre la escuela y el trabajo: estudiantes de escuela superior enfrentan el miedo al fracaso”, publicado por el Centro de Periodismo Investigativo, muchos adolescentes enfrentan agotamiento físico, ansiedad y presión económica mientras intentan balancear sus responsabilidades académicas y laborales.

Según la Encuesta del Grupo Trabajador del Departamento del Trabajo, para noviembre de 2021 Puerto Rico contaba con alrededor de 142,000 jóvenes entre 16 y 19 años. De ese total, un 15% formaba parte de la fuerza laboral y un 11% se encontraba empleado. La tasa de participación laboral de este grupo aumentó considerablemente en comparación con el 2017, cuando era de 7.8%.

El aumento en el costo de vida, las secuelas provocadas por la pandemia del COVID-19 y la necesidad de generar ingresos dentro del hogar continúan formando parte de los factores que impulsan esta problemática. Mientras algunos jóvenes abandonan sus estudios para incorporarse al mundo laboral, otros intentan mantener ambos compromisos al mismo tiempo, enfrentando agotamiento físico, estrés emocional y dificultades académicas.

Monumento conmemorativo ubicado en las facilidades de la Escuela Superior Trina Padilla de Sanz.

Una problemática que va más allá del salón de clases
Para distintos educadores y especialistas, la deserción escolar juvenil no puede analizarse únicamente como un problema académico. Factores económicos, emocionales y sociales continúan afectando la permanencia estudiantil en Puerto Rico.

Según datos del Departamento de Educación, durante el año académico 2020-2021 se registraron 54 casos de estudiantes que abandonaron la escuela para irse a trabajar, una cifra que casi triplica la reportada el año anterior. Además, la agencia identificó 448 casos de estudiantes cuyo paradero era desconocido. A esto se suma que, entre 2015 y 2021, al menos 33,704 estudiantes abandonaron la escuela en Puerto Rico, según un estudio del economista y catedrático de la Universidad de Puerto Rico, José Caraballo Cueto.

El director de la Escuela Trina Padilla de Sanz, Orlando González Santiago, aseguró que muchos jóvenes han perdido interés en continuar sus estudios debido a la desconexión con el sistema educativo tradicional.

“La educación ha dejado de enamorar a los estudiantes. Hoy día no quieren estudiar, educación no llama la atención” expresó Orlando González Santiago, director de la Escuela Trina Padilla de Sanz.

Según explicó, muchos estudiantes no logran sentirse identificados con los métodos tradicionales de enseñanza, lo que provoca desmotivación y pérdida de interés académico. Además, señaló que la presión económica y social influye en que algunos adolescentes prioricen el trabajo sobre la educación.

“Hay que pensar fuera de la caja”, sostuvo el director al señalar la necesidad de adaptar los modelos educativos a las realidades actuales de la juventud.

Las preocupaciones presentadas por González Santiago coinciden con las experiencias recogidas en el reportaje del Centro de Periodismo Investigativo, donde estudiantes describen el agotamiento emocional y la presión constante que enfrentan al intentar balancear sus estudios con responsabilidades laborales.

Orlando González Santiago, director de la Escuela Trina Padilla de Sanz en Arecibo.

Estrategias que buscan reconectar con los estudiantes
Frente al aumento en la desmotivación académica y la deserción escolar juvenil, algunas instituciones educativas en Puerto Rico han comenzado a implementar estrategias dirigidas a fortalecer la permanencia estudiantil y crear ambientes más atractivos para los jóvenes.

En la Escuela Trina Padilla de Sanz en Arecibo, el director Orlando González Santiago asegura que la escuela enfrentó durante años problemas relacionados con la tasa de graduación y la falta de interés académico entre los estudiantes. Sin embargo, explicó que distintos cambios implementados dentro de la institución han ayudado a mejorar la retención estudiantil y aumentar el interés por continuar estudios universitarios.

“Había una alta tasa de deserción o no se graduaban”, expresó González Santiago. “Los estudiantes que llegaban a noveno no terminaban y muchísimo menos tenían aspiraciones a estudiar en la universidad”.

Como parte de las iniciativas desarrolladas por la escuela, se creó un programa especializado en deportes con el propósito de motivar a los estudiantes y presentarles nuevas oportunidades académicas y profesionales. Además, la escuela implementó cambios en su dinámica académica, incluyendo un sistema de clases por ciclos inspirado en el modelo universitario y una reducción de tareas para el hogar para disminuir el agotamiento estudiantil.

“Hemos ido rescatando el amor por los estudios”, expresó Orlando González Santiago, director de la Escuela Trina Padilla de Sanz, al destacar cómo las estrategias implementadas en la escuela han ayudado a fortalecer la conexión de los estudiantes con sus estudios y motivarlos a continuar una educación universitaria.

Más allá de estadísticas y salones de clase, la realidad de muchos jóvenes puertorriqueños refleja una generación que intenta balancear estudios, trabajo y presión económica desde temprana edad. Ante este panorama, distintos sectores educativos continúan enfrentando el reto de recuperar el interés estudiantil y demostrar que la educación es una herramienta de oportunidad y crecimiento.

Entrada principal de la Escuela Trina Padilla de Sanz, en Arecibo.

Tinta_Digital
Author: Colaborador/a de Tinta Digital
Tinta_Digital

Por Tinta_Digital

Colaborador/a de Tinta Digital

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *