
Adriel Pérez Torres – Redactor
Dalitza Ramos Rivera – Fotografía
Alondra Concepción Méndez – Vídeo
El programa busca nuevas alianzas para responder a las necesidades alimentarias de la comunidad estudiantil.
Quince minutos fueron suficientes para distribuir 50 bolsas de alimentos entre estudiantes de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo. Lobo Mesón Food Pantry es una iniciativa del programa Calidad de Vida que busca atender la inseguridad alimentaria de la comunidad universitaria. Sin embargo, mientras aumenta la necesidad, el programa enfrenta una disminución en los donativos que recibe. Uno de los principales colaboradores del programa es el Banco de Alimentos de Puerto Rico. Medina explicó que durante el último año los donativos que recibe esta organización también han disminuido, lo que limita la cantidad de alimentos que puede distribuir a entidades como Lobo Mesón.
«No hay suficientes alimentos para la demanda que ha surgido en la universidad», expresó la profesora Celia Medina, encargada del programa Lobo Mesón Food Pantry. Ante la falta de recursos, el programa ha tenido que buscar nuevas maneras de aprovechar los alimentos disponibles. En lugar de preparar únicamente bolsas individuales preparan meriendas en diferentes espacios del recinto. La necesidad se refleja en los comedores sociales. Medina señaló que la cantidad pudo haber sido mayor de haber contado con más recursos. A esto se suma el costo de los alimentos en la cafetería universitaria. Algunos estudiantes permanecen en el recinto desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde, por lo que deben cubrir varias comidas.
El programa también ha tenido que buscar soluciones para mantener disponibles los microondas que utilizan los estudiantes para calentar los alimentos que llevan al recinto. Debido al uso constante, varios equipos se dañaron, pero mediante donativos de diferentes departamentos y organizaciones se consiguieron aproximadamente siete microondas. La inseguridad alimentaria no solo representa la falta de una comida, sino que también puede afectar el bienestar y la concentración académica de los estudiantes. Ante este escenario, Lobo Mesón continúa buscando nuevos donantes y alianzas que permitan aumentar los recursos disponibles. El objetivo es poder responder a una necesidad que, según evidencia la rapidez con que se agotan los alimentos continúa presente dentro de la comunidad universitaria.

(Foto por Dalitza Ramos Rivera).
