
El pasado 28 de septiembre de 2026, GFR Media decidió poner fin a las ediciones impresas de ambos periódicos para concentrarse en sus plataformas digitales. Para quienes crecimos viéndo el periódico en la mesa o en las manos de nuestros padres, la noticia causó mucho asombro. Y en mi casa no fue diferente.
“El Nuevo Día y Primera Hora serán 100% digitales”.
Qué nostalgia. Cuando era más chico, conocí a mi papá con un periódico en la mano, pero realmente no sabía por qué andaba con el periódico. No me imaginaba lo que había ahí adentro. El mundo estaba ahí adentro, nuestra conexión al exterior. Pero ahora que soy grande, esto significa mucho más para mí. Ahora entiendo por qué es tan importante y me hace preguntarme: ahora que el periódico se va, ¿qué va a pasar con nuestros viejos, que para muchos de ellos el periódico era parte de su rutina? ¿Qué significa esto para el periodismo?
No lo sabemos. Y aunque nos dé nostalgia, tampoco podemos pretender que el periódico se quede igual para mantener viva la memoria de lo que alguna vez fue, con tal de conservar nuestras costumbres.
Para muchos de nosotros, esto significa que ya no podemos hacer manualidades o recoger lo que dejaba el perro porque éramos jóvenes y no leíamos el periódico. Pero para nuestros padres y abuelos era otra cosa. Era sentarse a leer, enterarse de lo que estaba pasando y, muchas veces, comenzar una conversación que rápidamente se tornaba en discordia.
Este era un cambio inevitable porque, antes de ser un método para obtener información, el periódico es un medio que necesita financiamiento para subsistir. El periódico es un negocio y, como todo negocio, cambió. Nos tocará acostumbrarnos y nos toca «bregar» con eso.
Aunque reconozco que las pantallas no tienen el mismo «feeling» que el periódico impreso, realmente, ¿estamos defendiendo la noticia o estamos defendiendo la manera en que nos acostumbramos a recibirla? y nos preguntamos, ¿Por este cambio las personas dejarán de informarse?
Aunque el periódico impreso todavía forma parte de la rutina de muchos puertorriqueños, su consumo ha disminuido. Según datos de Gaither International de 2026, el 12% de las personas encuestadas había leído un periódico impreso el día antes de ser entrevistadas, mientras que el 55% había consumido noticias por internet. Esto demuestra cómo la manera en que nos informamos ya estaba cambiando.
Aunque el periódico impreso se va, las personas no dejarán de informarse. La noticia seguirá ahí. Lo que cambia es la manera en que llegamos a ella. Antes abríamos un periódico y podíamos encontrarnos con una noticia que ni siquiera estábamos buscando. Ahora, muchas veces, la noticia llega a nosotros mientras estamos en el teléfono. Hoy en día, la noticia está presente en todo momento, está ahí.
Y ahí está el verdadero cambio. Ya no somos nosotros quienes necesariamente buscamos la noticia; muchas veces, la noticia busca la manera de llegar a nosotros. Nos aparece la notificación y no discrimina. Nos aparece entre un video, una foto, un mensaje o cualquier otra cosa que estemos haciendo. La información está más cerca que nunca, pero eso no significa que automáticamente estemos más informados.
Alguien que habitualmente leía el periódico no puede mirar este cambio solamente desde la nostalgia. También tiene que pensar en el futuro. Desde siempre se sabía que los medios estaban en época de cambio. Ya nos decían que la televisión iba a desaparecer y que el streaming se iba a quedar con todo; que la radio se iba a acabar porque ya nadie la escucha y que el periódico iba a pasar a digital porque ya nadie lo compraba. Pero una cosa es que te lo digan y otra es vivirlo.
Esta generación creció con el teléfono en la mano. Para muchos de nosotros, buscar una noticia en internet es tan normal como abrir Instagram o enviar un mensaje. Pero eso también trae una responsabilidad. Si la información va a estar disponible todo el tiempo, es responsabilidad del medio hacerla lo más accesible posible y la de nosotros aprender a distinguir entre información real y falsa, porque no todo lo que aparece en nuestra pantalla es periodismo.
Un titular llamativo no siempre cuenta toda la historia, con este cambio nos toca indagar, leer y corroborar, tenemos esa opción. Una publicación con miles de compartidos no necesariamente es la más importante. Un video de treinta segundos puede hacernos reaccionar, pero no necesariamente nos permite entender lo que ocurrió.
No importa si la noticia llega impresa, por internet, en una aplicación o en las redes sociales. hay que verificar lo que escuchamos, y con este cambio tenemos esa oportunidad.
Quizás el periódico impreso se va, pero eso no significa que el periodismo también. Nos tocará acostumbrarnos a leer la noticia de otra manera, a buscarla en otros espacios y, sobre todo, a no perder el interés por lo que pasa en nuestro país.
