
Alany N. Castelló Despiau– Redacción
Luis A. Del Valle Santiago – Fotografía
Sebastián S. Rodríguez Casanova – Vídeo
Las integrantes del equipo de baile de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA) enfrentan nueve horas de práctica semanal, encima de responsabilidades académicas y gastos para prepararse para cada presentación.
Detrás de los pocos minutos que dura una presentación del equipo de baile de la UPRA, existen meses de preparación, entrenamientos y sacrificios que deben combinarse con la vida universitaria. Para Jeixamar Martínez, estudiante de segundo año del Departamento de Comunicación Tele-Radial e integrante del equipo, uno de los mayores retos es organizar el tiempo entre las prácticas, los trabajos y los exámenes.
“Tenemos tres, cuatro horas de práctica, tres días a la semana, y es bastante complicado manejar y organizar nuestro tiempo. A veces tenemos un estrés «full» porque tenemos trabajos, exámenes y la responsabilidad de asistir a los ensayos” explicó Martínez.
A esto se suman los gastos relacionados con vestuarios y equipo. Aunque el equipo cuenta con una cuota mensual otorgada por la Oficina de Servicios Académicos, integrantes también realizan ventas y rifas y aportan dinero para cubrir necesidades adicionales.
Martínez también señaló que cuentan con el apoyo de la Universidad, pero que todavía existen aspectos que podrían mejorar, como disponer de un espacio fijo para practicar. Actualmente, deben buscar distintos lugares para realizar sus entrenamientos debido a la indisponibilidad de las instalaciones.

Desde el comienzo del semestre, las integrantes realizan preparación física para desarrollar la fuerza necesaria para el baile y posteriormente trabajan en el montaje y limpieza de las coreografías. Lo que el público observa durante unos minutos es el resultado de meses de ensayo y preparación. Para Martínez, precisamente ese esfuerzo es una de las partes más significativas de pertenecer al equipo.
“Hay mucho más allá que una presentación, vestirse y bailar” expresó Martinez.
Con cada presentación, el equipo no solo demuestra sus habilidades en el baile, sino que también fortalece su presencia dentro de la comunidad universitaria. Su trabajo continúa fuera del escenario, mientras las integrantes se preparan para los próximos retos del semestre.
