Cuando tenga un novio, quiero que sea como “El mudo”. Así le llaman, no por ser mudo, sino todo lo contrario: porque habla hasta por los codos. Su verdadero nombre es Carlos. Es un hombre de 52 años, no muy alto, de tez trigueña, con pocos pelos en la cabeza y un gran sentido del […]
La resiliencia de «El mudo»
