Era viernes, el día más esperado pues comenzaba el fin de semana y esto significaba regresar a casa luego de una semana ajetreada de estudios. Recogía con calma mis cosas, pero sin pausa; doblaba mi ropa para irme, pero detuvo mi ritmo la actitud inquieta de mi housemate cuando recibió una llamada de su padre. […]
El revés de un viernes de regreso a casa
