A eso de las 7:45 de la mañana, en barrio Islote, Arecibo, me encontré frente a un letrero azul titulado “Reserva Natural y Marina Cueva de Indio”, acompañado por un zafacón blanco y un camino de arena, o mejor dicho, un atajo, que había sido hecho por las pisadas de cientos de personas. El silencio […]
