En una esquina del campus, una estudiante aprovecha el descanso entre clases para dormir unos minutos. Viaja a diario desde su casa porque los hospedajes universitarias son escasos y costosos. “Venir aquí es retante, es sacrificado”, dijo Dominique Irizarri, estudiante de la Facultad de Ciencias Sociales, mientras enumera sus luchas con la transportación, la falta de hospedaje y una beca federal aún en revisión.
La estudiante Dominique Irizarry, expresó su experiencia como estudiante en la IUPI.Expresión pintada en una de las paredes de la IUPI.
La mirada institucional Desde la administración, la perspectiva es distinta, aunque no ajena a las carencias. La Dra. Julia Vélez González, decana de la Facultad de Comunicación e Información, reconoce que el recinto más antiguo de la UPR, con más de un siglo de historia, arrastra cicatrices profundas. “Nosotros no tenemos edificio. María nos lo llevó completo”, explica, haciendo referencia a los daños del huracán María.
Aun así, asegura que se trabaja en proyectos de reconstrucción como el plan FEMA y nuevas residencias, incluyendo el proyecto ResiCampus, que promete aliviar la crisis de alojamiento en los próximos años. La decana de la facultad de Comunicacion e informacion defiende con firmeza la esencia académica de la institución
“Aquí está lo mejor: nuestros estudiantes y profesores. La muestra está en los egresados que salen al mundo con orgullo de decir que son de la UPR”. También destaca las oportunidades de intercambios internacionales y la apertura de programas de maestría a distancia, que buscan conectar al recinto con el mundo.
Decana de la Facultad de Comunicación e Información de la IUPI.La decana, Dra. Julia Y. Vélez González.Trabajadores realizan mejorías en estructuras de la IUPI.Uno de los edificios situados dentro del campus estudiantil, cerrado y completamente deteriorado.
Voces de los estudiantes
Los estudiantes, por su parte, describen su cotidianidad con una mezcla de orgullo y frustración. Gabriela Muñoz, estudiante de segundo año, llega al recinto en tren y valora tanto la cercanía con sus amistades como el apoyo de sus profesores, aunque reconoce que falta mayor organización entre las facultades. Francisco Román, egresado y ahora consejero informal de sus compañeros, comenta que los procesos de matrícula y de becas como FAFSA pueden resultar complejos y desalentadores, pero también enseñan a “buscar la vuelta” en el sistema.
Pese a retrasos y dificultades administrativas —incluso comenzar un semestre sin luz eléctrica—, ambos coinciden en que la UPR sigue siendo un espacio inclusivo, donde no se discrimina por origen, sexualidad o trasfondo social. “El sistema a veces está hecho para que te quites, pero aquí siempre hay alguien dispuesto a ayudarte”, destaca Muñoz, resaltando la resiliencia como parte fundamental de la experiencia universitaria.
La estudiante Lismar Nuñez Colón viaja a la UIPI en bicicleta.
Orgullo y cultura
Cada semestre, distintos artesanos puertorriqueños tienen la oportunidad de exhibir sus piezas dentro del recinto, un espacio donde convergen arte, cultura e identidad. Entre ellos se encuentra Víctor, artesano orfebre y egresado de la UPR, quien compartió que volver al campus lo llena de orgullo y lo conecta con su propia historia universitaria.
“Hoy me toca admirar a los estudiantes que, con su esfuerzo diario, levantan al país”, expresó, recordando que la universidad no solo forma profesionales, sino ciudadanos comprometidos con Puerto Rico.
Una frase situada en una de las mesas de los artesanos invitados.VíctorCruz, uno de los artesanos invitados.Joyería artesanal de plata, inspirada en Puerto Rico.
La paradoja de la UPR
El contraste entre aulas con hongos, aires acondicionados dañados y largas esperas en oficinas administrativas, y el discurso institucional que resalta logros académicos, refleja la paradoja de la UPR en Río Piedras: un centro de excelencia en medio de limitaciones estructurales y recortes presupuestarios que han marcado a toda una generación universitaria.
Aun así, alumnos y administradores coinciden en algo: el valor simbólico de la institución. Ser parte de la UPR, con sus murales que narran luchas estudiantiles y sus pasillos desgastados, sigue siendo motivo de orgullo. Pero ese orgullo convive con una pregunta: ¿podrá el recinto sostener la promesa de futuro para los jóvenes de Puerto Rico sin exigir tanto sacrificio en el presente?
Una de las tantas expresiones que podrás leer y observar en las paredes de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.
SAN JUAN —“Aristóteles nos metió en la cabeza que somos el animal que habla. Yo digo que somos el animal que escucha.” Con esta frase el periodista argentino Eliezer Budasoff inauguró el pasado 27 de agosto, la Segunda Jornada de Comunicación e Información Ángel Ramos en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR-RP), con su conferencia magistral “El animal que escucha: la nueva vieja tecnología del podcast”. Budasoff, quien colabora en el reconocido podcast Radio Ambulante, es una voz destacada en la narración de historias en audio.
Sede del evento: Anfiteatro I, Facultad de Estudios Generales, Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras
La actividad forma parte del evento “Del sonido a la historia: la revolución del pódcast”, que se celebra del 27 al 29 de agosto bajo el auspicio de la Facultad de Comunicación e Información (FaCI) y la Fundación Ángel Ramos.
Durante su intervención, Budasoff explicó que el pódcast conecta con la tradición ancestral de la oralidad y, al mismo tiempo, rompe barreras geográficas: “El audio te lleva directamente al sitio.” Agregó que este formato permite universalizar historias, promover empatía, derribar prejuicios y generar cambios en la opinión pública.
Eliezer Budasoff comparte reflexiones en el Anfiteatro I de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras
El periodista destacó que narrar historias no se trata de señalar problemas, sino de iluminar realidades: “Tú no vas a los rincones más oscuros del mundo para decir ‘esto está oscuro’; tú vas a arrojar algo de luz, tú vas a iluminarla.”
Adentro del anfiteatro 1: Estudiantes hacen fila para dirigirle preguntas a Eliezer Budasoff
La conferencia inició una serie de actividades como parte de la agenda de la jornada, que incluyen un conversatorio con las periodistas Ana Teresa Toro y Tatiana Pérez, así como un taller de escritura para podcast dirigido a estudiantes, ambos a cargo de Budasoff. Estas jornadas reafirman el compromiso de la UPRRP con la innovación en narrativas sonoras y la formación de comunicadores preparados para los retos del siglo XXI.
Esta edición de la Jornada busca ampliar su impacto más allá del Recinto de Río Piedras, incluyendo a otros campuses de la UPR, como Arecibo y Humacao.
Texto: Camila A. Albelo Pérez, Fotos: Génesis K. Román Jiménez y Video: Janina M. Méndez Martínez
La Jornada de la Facultad de Comunicación e Información se consolida como un esfuerzo que une recintos, fortalece la educación pública y celebra el poder colectivo del sistema UPR.
Durante tres días, la Facultad de Comunicación e Información (FACI) de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, se transformó en el epicentro del análisis sobre el periodismo en el marco de la Segunda Jornada de Comunicación e Información: Cátedra en Periodismo Ángel Ramos. La jornada, titulada “Del Sonido a la Historia: La Revolución del Podcast”, reunió a expertos, académicos y estudiantes para explorar el impacto del pódcast como una herramienta narrativa y educativa en el mundo moderno.
La Segunda Jornada de Comunicación e Información tiene sus orígenes en un legado de la Fundación Ángel Ramos. Tras el fallecimiento, la fundación donó una suma significativa a la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, con el propósito de establecer una actividad magna vinculada a una cátedra de periodismo. Sin embargo, por diversas razones, la cátedra no se concretó hasta el año pasado. Esta iniciativa busca fortalecer la formación académica y profesional en el campo de la comunicación y el periodismo.
“Este año, con el respaldo de la Fundación Ángel Ramos, hemos podido realizar la segunda edición de la jornada, que este año se amplió para cubrir, tanto la Comunicación, como las Ciencias de la Información. La jornada ya no es solo una conferencia, sino un evento que se extiende por varios días.” explicó la Decana de la Facultad de Comunicación e Información, Dra. Julia Y. Vélez González.
Dra. Julia Y. Vélez González, Decana de la Facultad de Comunicación e Información en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras
El encuentro al aire libre “Cine Calle” en la Plazoleta de las Artes, inauguró el marco de la jornada. Durante esta iniciativa los invitados disfrutaron de documentales realizados por jóvenes estudiantes del campamento “Verano de Película en la IUPI” impartido por la facultad. Además de una selección de trabajos realizados por los estudiantes gallitos y jerezanas de la concentración en Comunicación Audiovisual.
Cine Calle | Foto suministrada: Facebook de la Facultad de Comunicación e Información
La selección de los conferenciantes fue otro aspecto clave de la jornada. Un comité conformado por profesores de diversas universidades del sistema UPR (Río Piedras, Arecibo y Humacao) se encargó de llevar a cabo un sondeo sobre los intereses y temas innovadores que podrían atraer tanto a estudiantes como a profesionales del área. Entre los invitados se destacó Eliezer Budasoff, periodista argentino, acompañado por un grupo de periodistas puertorriqueños de renombre, como Ana Teresa Toro, Tatiana Pérez, Laura N. Pérez, Rosalina Marrero y Luis Valentín.
Eliezer Budasoff, editor de proyectos especiales de EL PAÍS en América y México. Ex-Director Editorial de The New York Times en Español y de las revistas Etiqueta Negra y Etiqueta Verde
Con el objetivo de ofrecer a los estudiantes temas relevantes y actuales que los preparen para los desafíos del periodismo, la Jornada se centró en presentar propuestas innovadoras que los motiven a explorar nuevas formas de contar historias. Uno de los principales propósitos de la jornada es influir en el futuro del periodismo en Puerto Rico.
«Esperamos dos impactos importantes. Primero, atraer a estudiantes de escuela superior y motivarlos a estudiar en la UPR. Y segundo, asegurarnos de que nuestros estudiantes y la comunidad universitaria estén al día con los rápidos cambios que enfrenta el campo de las comunicaciones»
Decana de la Facultad de Comunicación e Información
Además, el evento tiene la intención de fortalecer los lazos entre los diferentes recintos de la UPR, creando una red de colaboración entre estudiantes y docentes del sistema público universitario.
Estudiantes, académicos y periodistas veteranos se dieron cita en la Universidad de Puerto Rico para participar en la Segunda Jornada de Comunicación e Información. Organizado bajo la Cátedra en Periodismo Ángel Ramos.
La jornada se proyecta como un espacio para el crecimiento y la consolidación de la comunidad académica del país. “Nuestro objetivo es fortalecer los lazos entre los departamentos de Comunicación de las distintas universidades del sistema UPR. Queremos que estas relaciones continúen creciendo, entrelazando a estudiantes y académicos, y consolidando el sistema universitario público de Puerto Rico,” concluyó Vélez González.
Con el respaldo de la Fundación Ángel Ramos, la Jornada destacó el legado y compromiso de Ángel Ramos para impulsar la formación de periodistas preparados y comprometidos con su profesión. Gracias a esta iniciativa, la FACI ofrece tanto a los estudiantes de la UPR como a futuros estudiantes de la Comunicación, herramientas educativas necesarias para enfrentar con éxito los retos actuales y futuros del periodismo en un entorno dinámico y en constante evolución. Así, el legado de Ángel Ramos sigue vivo, fortaleciendo la formación de profesionales de comunicación en Puerto Rico.
Estudiantes y académicos participando en la Segunda Jornada de Comunicación e Información.Las estudiantes Camila A. Albelo Pérez, Génesis K. Román Jiménez y Janina M. Méndez Martínez Estudiantes y académicos participando en la Segunda Jornada de Comunicación e Información.Café de bienvenida en el Anfiteatro I de la Facultad de Estudios GeneralesEntrega del afiche conmemorativo a la Fundación Ángel Ramos durante la Inauguración OficialLas estudiantes Camila A. Albelo Pérez y Génesis K. Román Jiménez en la cobertura.
La Semana de la Prensa 2025 se celebró del domingo 27 de julio al sábado 2 de agosto y como es tradición, la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO) organizó el Buró de Noticias, conformado por estudiantes de programas de comunicaciones de toda la isla para cubrir los eventos.
El Buró de este año lo compuso: Janina Méndez, Camila Albelo, Angeliz Rivera, Valeria Román, Ana Paola Rivera, Luis Rivera, Brineliz Fuentes, Karelys Rosa, Bianca Camacho, Lucía Jirau, Christian Carmona, Yarilis Maldonado, Nahara Polanco, Camila Cutié y Kamilha Soto. Las instituciones participantes fueron: Universidad de Puerto Rico-Río Piedras, Universidad del Sagrado Corazón, Universidad Interamericana- Bayamón y la Universidad Ana G. Méndez- Gurabo.
Estos tuvieron la oportunidad de asistir a todos los eventos programados para la Semana de la Prensa:
Me siento profundamente privilegiada y agradecida por haber sido seleccionada para formar parte del Buró de Noticias durante la Semana de la Prensa y COPE 2025. Esta ha sido una experiencia sumamente valiosa para mi crecimiento personal y profesional. Agradezco a la Dra. Sarah Platt Lugo por su recomendación, así como al equipo de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO) por su mentoría y apoyo. Espero que esta sea solo la primera de muchas oportunidades para continuar aportando al periodismo.
Camila Albelo, estudiante del Departamento de Comunicación Tele-Radial de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA).
Las estudiantes Janina Méndez, Angeliz Rivera y Camila Albelo junto a Luis J. Méndez periodista del CPI y ganador de la noche. Acompañados del Dr. José Fonseca. Janina Méndez y Camila AlbeloCamila recibe certificado de los mentores del Buró de Noticias.Las estudiantes previo a la gala de la ASPPRO
Hay oportunidades que no se repiten dos veces, así que de manera inesperada, recibí una invitación para participar en la Convención de Periodistas de la ASPPRO, COPE 2025. En un periodo complicado de salud me replanteaba si debía aceptar, sin embargo, me recuperé gracias a mil remedios y medicamentos. Estaba lista para lo que me esperaba, definitivamente gané una nueva experiencia que llevaré por siempre. Además, de tener el honor de compartir con periodistas de renombre en Puerto Rico.Agradecida con la Dra. Platt por la consideración. Espero poder revivir esta oportunidad en alguna de las áreas, como estudiante o profesional. El buen periodismo seguirá de moda.
Angeliz Rivera De León, estudiante del Departamento de Comunicación Tele-Radial de UPRA.
Angeliz Rivera recibiendo su credencial durante la conferencia de prensa.Previo a la gala donde fungió como reportera.
Ser parte del Buró de Noticias COPE 2025 fue una experiencia enriquecedora. Cada reto fue una oportunidad de crecimiento personal y profesional. Agradezco grandemente el apoyo, dirección y corrección de las profesoras y periodistas Cristina De, Mar Quiles, Amary Santiago y el catedrático auxiliar, Dr. Israel Rodríguez. Además, agradezco a la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO), por crear un espacio de experiencia real, aprendizaje y exposición para los futuros periodistas y comunicadores. Sin duda alguna, llevaré esta experiencia por siempre en mi corazón como una transformadora. ¡Gracias ASPPRO, Gracias UPRA!
Janina Méndez, estudiante del Departamento de Comunicación Tele-Radial de UPRA.
Janina Méndez lista para trabajar en el Buró de Noticias durante la gala.Recibe su certificado de la mano del Prof. Israel Rodríguez.En la conferencia de prensa Janina recibe su credencial de «periodista en formación».
En el encuentro de confraternización entre distintas generaciones de periodistas, la presidenta de la ASPPRO reafirmó su compromiso con los estudiantes que integraron el Buró de Noticias, y reconoció la importancia de la “sangre nueva” en la prensa en Puerto Rico.
“Un hermoso proyecto que la Asppro desarrolló, hace varios años, para acercar a nuestros futuros periodistas al mundo profesional”, destacó Nydia Bauzá Santiago, presidenta del gremio.
Cada uno de los jóvenes colaboró en el área de multimedios, fotografías o textos junto a otros estudiantes para complementar un artículo o nota que fue publicado en la página web de la ASPPRO, www.asppro.org. El proceso contó con la mentoría de las profesoras Amary Santiago Torres, Cristina del Mar Quiles y el profesor de la Facultad de Comunicación e Información (FaCI), Dr. Israel Rodríguez Sánchez.
La Universidad de Puerto Rico en Arecibo se destacó y tuvo presencia durante toda la Semana de la Prensa 2025.
Janina Méndez, Angeliz Rivera y Camila Albelo, periodistas en formación del Buró de Noticias 2025.
La participación de los estudiantes no solo evidenció el compromiso con la ética periodística, sino que reafirmó el rol que asumen las nuevas generaciones en la profesión. Su desempeño, profesionalismo y entrega auguran un futuro prometedor a los medios de comunicación donde desarrollen sus carreras.
El pasado lunes, 19 de mayo, la emblemática rotonda del Capitolio de Puerto Rico se transformó en un espacio vibrante donde la juventud, la creatividad y la comunicación se encontraron para celebrar el poder de la radio. Allí, UPRA Web Radio (UWR), la emisora oficial de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA), llevó su voz y su energía al Junte Radial“Mayo, Mes de la Radio 2025”, un evento que reunió a talentos emergentes y veteranos del medio en una jornada de transmisión continua desde las 9:00 a.m hasta las 4:00 p.m.
Los estudiantes de la campaña «Lo Positivo de UPRA» junto a las locutoras de «El Jampeo»
Lo que comenzó como una iniciativa universitaria se convirtió en una verdadero compartir de conocimiento, de contenido cultural, educativo y social. Los estudiantes de UWR no solo demostraron su compromiso con la excelencia en la comunicación, sino que también compartieron con la audiencia una programación diversa que reflejó la riqueza de la comunidad universitaria y del país.
Locutores de «Resaltando lo Boricua» entrevistando a Ernesto Pérez
En la Rotonda, las ondas radiales de UWR se mezclaron con las voces de invitados especiales que aportaron sus miradas y experiencias. Entre ellos algunos senadores y representantes de algunos partidos; y la periodista Aixa Vázquez Camacho, reportera de Noticentro y WAPA TV; Ernesto Pérez del Coca Cola Music Hall; la empresaria Yara Guerrero fundadora de la agencia de medios Lila Naranja; el actor y comediante Alfonso Alemán del Valle; y Alex Díaz, locutor de la popular emisora radial KQ; Luisito Vigoreaux actor y productor.
Locutoras de «La Pecera» entrevistando a Alex Diaz
Luisito Vigoreux, actor y productor puertorriqueño.
La programación de UPRA Web Radio durante el junte fue un reflejo fiel del talento y la diversidad que caracteriza a la estación. Propuestas como Kosmo Moda, que exploró las tendencias y cultura urbana; El Jampeo, que llevó ritmo y conversación; Walking Cinema, un espacio para amantes del cine; Orgullo Boricua y Resaltando lo Boricua que celebrando la identidad puertorriqueña; La Pecera, un lugar para el diálogo abierto; y La Cáscara del Timbal, con su sabor musical único, fueron solo algunas de las voces que resonaron en el Capitolio.
Senador Jose Luis DalamouSenadora Ada Álvarez Conde
Representante Joel Franqui
Representante Denis Márquez
Durante la jornada del Junte Radial, las voces del Capitolio también se hicieron presentes. Algunos representantes y senadores se acercaron a los micrófonos para compartir sus perspectivas, inquietudes y propuestas con la ciudadanía. Entre el murmullo del mármol y el eco de los pasillos legislativos, las entrevistas se convirtieron en un puente directo entre los funcionarios públicos y la gente, en un ejercicio de diálogo abierto que buscó romper la formalidad del hemiciclo y llevar la política al oído de todos.
Aixa Vázquez Camacho y Yara Guerrero junto a Angeliz Rivera, locutora del «El Jampeo» y la productora de «Kosmo Moda», Karina Ramos.
Más que un evento, el Junte Radial 2025 fue una muestra palpable de cómo UPRA Web Radio se ha convertido en un espacio para el desarrollo de habilidades en locución, producción, redacción y manejo técnico, con más de 100 estudiantes activos y 23 programas que no solo educan, sino que también entretienen y conectan a la comunidad.
Locutores de «El Compai»
Locutores de «Walking Cinema»
Staff de Upra Web Radio
En ese día especial, la radio universitaria reafirmó su papel esencial en Puerto Rico: un puente entre la academia y la sociedad, una plataforma para jóvenes talentosos y una voz firme que sigue creciendo y resonando en todo el país.
En Puerto Rico, el deporte es más que una actividad extracurricular: es una pasión que se hereda, se vive y se respira desde la infancia. Desde edades tempranas, niños y niñas se integran a ligas, clubes y torneos con la ilusión de desarrollar su talento y, ¿por qué no, aspirar a llegar a lo más alto?. Sin embargo, detrás del entusiasmo por competir y ganar, se están levantando banderas rojas sobre lo que realmente está pasando con nuestra niñez en el deporte.
Foto subministrada: Senadora Jamie Barlucea
La senadora Jamie Barlucea ha decidido actuar ante esta preocupación, presentando una resolución para investigar el cumplimiento del Reglamento 9179, titulado oficialmente como “Reglamento para la Protección de los Menores en el Deporte: Principios para la Participación Deportiva en las Categorías Menores”. Este reglamento, vigente desde junio de 2020, fue creado con el fin de establecer normas claras para garantizar la seguridad, la salud y el desarrollo integral de menores de entre 5 y 18 años que participan en actividades deportivas organizadas.
Preocupación que no se debe ignorar
¿Por qué es necesario fiscalizar un reglamento que ya existe? En la práctica, muchos de sus principios se están ignorando. Lesiones frecuentes, entrenamientos sin descanso, presión competitiva y una creciente interferencia con el tiempo familiar y académico son parte de una realidad que viven muchos niños y jóvenes en el deporte puertorriqueño.
Según la senadora Barlucea, “la participación de menores en el deporte debe estar guiada por principios pedagógicos y de desarrollo humano, no por intereses económicos ni metas competitivas desproporcionadas”. Su preocupación no es aislada: estudios de la Academia Americana de Pediatría han confirmado que el exceso de entrenamiento y competencias sin periodos adecuados de recuperación puede causar serias consecuencias físicas y emocionales en menores. Entre ellas, fracturas por estrés, lesiones musculares, daños tendinosos y el temido burnout, o agotamiento físico y mental.
Foto tomada por Marlón López
Una práctica que se ha vuelto negocio
Otra de las inquietudes que ha provocado esta investigación es la creciente comercialización del deporte infantil. Hoy día, en muchos casos, las ligas y torneos parecen estar más enfocadas en generar ingresos que en el desarrollo real de los atletas. Hay niños que juegan hasta tres partidos en un mismo día, en competencias prolongadas que no siempre cuentan con personal médico, ni con criterios técnicos para evaluar si el menor está física y emocionalmente preparado para participar.
El Reglamento 9179, en teoría, atiende estos asuntos: establece límites razonables a la cantidad de competencias, exige que los entrenadores estén capacitados en seguridad y salud infantil, y promueve programas deportivos adecuados a la etapa de desarrollo de cada niño. El problema es que su aplicación ha sido, en muchas ocasiones, inexistente.
Fiscalizar para corregir
La resolución presentada por la senadora Barlucea busca identificar qué entidades están cumpliendo con lo establecido en el reglamento, y qué mecanismos existen ( o deberían existir) para garantizar su cumplimiento. Se trata de una oportunidad para actuar con seriedad, antes de que las consecuencias sean aún mayores.
Una de las propuestas que se discute es la creación de un ente regulador dentro del Departamento de Recreación y Deportes, con la responsabilidad de fiscalizar, auditar y sancionar a las organizaciones deportivas que incumplan con la normativa. También se plantea la implementación de un sistema de certificación obligatoria para entrenadores, donde no solo se les evalúe por su conocimiento técnico, sino por su preparación en desarrollo infantil y salud física y emocional.
Foto tomada por Marlón López.
Recuperar el equilibrio
La práctica deportiva debe ser parte de una niñez equilibrada, donde haya tiempo para estudiar, compartir con la familia, descansar y jugar. Por eso, otro de los enfoques importantes de esta investigación es promover el establecimiento de límites en la carga física y mental que se impone a los menores. No se trata de eliminar la competencia, sino de manejarla con responsabilidad.
Además, se propone integrar profesionales de la salud (como fisioterapeutas, psicólogos deportivos y médicos) en los torneos y programas deportivos, para asegurar que los menores reciban la atención necesaria y puedan desarrollar su potencial sin poner en riesgo su bienestar.
Y algo que no se puede dejar fuera: escuchar a los propios niños. Crear espacios donde puedan hablar de cómo se sienten dentro del deporte, sin miedo ni presión, puede ser una de las herramientas más poderosas para lograr un cambio real.
Foto tomada por: Marlón López
Deporte como herramienta, no como carga
El deporte debe formar, no fracturar. Debe inspirar, no agotar. Lo que está en juego no es solo el rendimiento, sino el bienestar de toda una generación de futuros ciudadanos, atletas o no.
La resolución presentada por la senadora Barlucea no pretende frenar el deporte, sino encaminarlo hacia donde siempre debió estar: al servicio del desarrollo saludable, emocional y físico de nuestros niños. El Reglamento 9179 es un buen comienzo, pero su impacto real dependerá de nuestra voluntad ( como país ) de aplicarlo y mejorarlo.
Porque proteger a nuestros niños no es opcional. Es nuestra responsabilidad.
Héctor Varela Vélez y su misión de conservación ambiental y labor comunitaria a través de la Fundación Surfrider Puerto Rico
Héctor Varela en el centro de la Fundación Surfrider, ubicado en Isabela. Foto por: Yarithza Liceaga.
“Toda persona que tenga el deseo de proteger el mar, puede hacerlo”, aseguró Héctor Varela Vélez, gerente de programas de la Fundación Surfrider en Puerto Rico.
Con más de dos décadas de experiencia en el ámbito ambiental y comunitario, Varela encarna el compromiso de una organización global, cuya misión es proteger “las olas y las playas para el disfrute de todos”, mediante la educación, la ciencia ciudadana y el activismo.
“La organización se divide en tres niveles: oficina central (headquarters), capítulos comunitarios y capítulos estudiantiles”, explicó. En Puerto Rico, Surfrider cuenta con tres capítulos universitarios en los recintos de Río Piedras, Aguadilla y Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico (UPR), además de siete capítulos en escuelas superiores alrededor de la isla.
Archivos de la sede en Isabela, Puerto Rico.Equipo utilizado para el muestreo de agua.Material informativo y folleto de la Fundación.
Entre sus mayores logros está la creación, junto a la comunidad, de la Reserva Marina Tres Palmas en Rincón —la primera autogestionada en la isla— y, más recientemente, la Reserva Jardines Sumergidos en Vega Baja y Manatí, tras más de 20 años de trabajo comunitario y legislativo.
Surfrider también ha enfocado esfuerzos en soluciones basadas en la naturaleza (nature-based solutions), como la restauración de dunas y manglares en Isabela. Asimismo, han trabajado en la mejora de infraestructuras costeras, como el paseo lineal de la Playa Golondrina, colaborando con expertos y autoridades municipales para garantizar que los proyectos sean compatibles con la protección del medioambiente.
Sin embargo, no todo ha sido fácil. La falta de fondos y la apatía de algunas agencias gubernamentales han representado desafíos significativos. “Somos una organización sin fines de lucro y, muchas veces, las relaciones con el gobierno no son como deberían”, expresó Varela. Aun así, la fundación ha colaborado con el Senado y otras entidades, brindando información científica que facilite decisiones acertadas en la gestión ambiental.
La lucha por proteger el océano en Puerto Rico continúa, con Surfrider al frente y con un llamado constante a la participación ciudadana: “El mar nos necesita, y todos podemos ayudar”.
Radaí García, quien participa desde hace un año en las actividades de Surfrider, expresó: “Esta es una fundación en la que todo el que se quiera educar sobre el ambiente tiene espacio. Yo traigo a mi hijo a participar de esto. La restauración de dunas y mangles es algo que me parece súper genial.”
Radaí García colaborador de la fundación. Foto por: Yarithza Liceaga.
La Fundación Surfrider continúa desarrollando iniciativas enfocadas en la educación, la participación ciudadana y la restauración ecológica en diversas regiones de Puerto Rico. Aunque enfrenta retos relacionados con el financiamiento y la colaboración gubernamental, la organización mantiene sus esfuerzos activos en múltiples comunidades. Su trabajo refleja una tendencia creciente hacia modelos de conservación colaborativa y soluciones basadas en la naturaleza.
Por: Christian Michael Serrano Irizarry (christian.serrano8@upr.edu)
San Sebastián, Puerto Rico: Tras décadas dedicadas a la agricultura, Ángel Soto vio su mundo desmoronarse cuando el huracán María azotó la isla en 2017. Las pérdidas económicas en su finca fueron devastadoras, y por un tiempo, pensó que todo había terminado. Pero un simple pedazo de madera le devolvió la esperanza.
La mesa donde Ángel coloca sus obras. Foto: Christian M. Serrano Irizarry
Movido por la curiosidad, decidió tallar una grúa de caña, un elemento que recordaba de su infancia. Lo que comenzó como un ejercicio de nostalgia se transformó en descubrimiento: había talento en sus manos. Así nació su pasión por la artesanía, una vocación que él describe como “su primer amor”.
Obra: La letrina. Foto: Christian M. Serrano Irizarry
Poco a poco, Ángel reconvirtió su finca para cultivar caoba, la madera principal que utiliza en sus obras. En sus primeros años como artesano, recorría actividades y ferias en Aguadilla y Mayagüez con una simple mesa donde exhibía sus piezas. Fue en el Centro Agropecuario de San Sebastián, un lugar que visitaba con frecuencia, donde vio la oportunidad de establecerse de manera permanente.
Obra: La guagua. Foto: Christian M. Serrano Irizarry
En febrero de este mismo año, a sus 74 años, tras completar el proceso de permisos municipales, logró abrir su puesto fijo, el número 149 (cada puesto se identifica con un número). Desde allí, vende sus creaciones con precios que van desde los cinco hasta los sesenta dólares.
Sin embargo, no todo ha sido fácil. Aunque paga una tarifa reducida de 40 dólares mensuales por ser artesano, reconoce que apenas logra cubrir ese gasto. “El centro solo abre los viernes, y se paga 10 dólares por día. A veces, no se vende nada”, comenta con resignación.
Para Ángel, tallar madera es más que un sustento: es una forma de resistir, de transformar la pérdida en arte, y de seguir cultivando sueños, esta vez, con las manos y el corazón.
Obra: Los pollitos comiendo. Foto: Christian M. Serrano Irizarry
Es un arreglo de carretillas y Ángel le colocó las tazas. Foto: Christian M. Serrano Irizarry
Texto y entrevista: Angeliz Rivera De León (angeliz.rivera7@upr.edu)
Fotografías: Joheddie Soto Urbáez y Karina Ramos Vera (joheddie.soto@upr.edu)
Edición de videos: Karina Ramos Vera (karina.ramos11@upr.edu)
Entre el olvido y la reinvención: Los destinos inciertos de las estructuras en desuso
En un día cualquiera de la década del 90 en el casco urbano de Arecibo, se escucha el murmullo de las personas en la acera, los altavoces de las tiendas reproducen ritmos de merengue y los bancos de la plaza Luis Muñoz Rivera, se llenan de adultos jubilados y niños corriendo. El Teatro Oliver proyecta las mejores películas y se dan las mejores obras de teatro. Los vitrales de la Catedral San Felipe brillan con cada misa concurrida. Hoy, treinta y cinco años después, todo se ha apagado, ya no existe el bullicio.
Solo un silencio ensordecedor arropa la Villa del Capitán Correa, las vitrinas están vacías, los portones oxidados y verdes helechos cuelgan de lo que un día fue el glorioso Arecibo. Ciales y San Juan, se suman a la lista de municipios que han sufrido de estas circunstancias, hasta convertirse en pueblos fantasmas.
Foto por: Joheddiessu / Escuela Luis Muñoz Rivera, Arecibo Puerto Rico
Causas evidenciadas: Arecibo
Existen varias razones por las cuales el abandono de infraestructuras en Puerto Rico sigue en incremento. La mayor causa es el empobrecimiento del casco urbano y los pocos ciudadanos que habitan en él. Tiendas por departamento, oficinas médicas, ferreterías, farmacias, cafeterías, entre muchas otras localidades, estaban ubicadas en la avenida José de Diego, la principal arteria económica del municipio durante las pasadas décadas. Es una pérdida invaluable en uno de los municipios más ricos en valor arquitectónico y cultural, que datan de la época colonial en Puerto Rico.
La construcción de la autopista PR-22 también tuvo un impacto contundente en el desuso de edificios en el casco urbano arecibeño. Por consiguiente, todo el tránsito de vehículos se dirige al municipio de Hatillo, salida de la vía correspondiente.
Además de no tener inyección económica sostenible, Arecibo cuenta con el problema del sinhogarismo. La mayoría de los edificios que un día tenían uso, al presente son el refugio de decenas de personas sin un techo seguro. Según las estadísticas del Departamento de la Familia y la organización sin fines de lucro Coordinadora Moriviví Inc., en julio de 2024 un 3.7% de la población no tiene un hogar en la ciudad capitana, posicionándose como el número 8 de los 25 pueblos con el por ciento más alto de personas sin hogar. A esto se le añade un alto porcentaje de personas adictas a sustancias controladas, como heroína y fentanilo. Cabe señalar que la página oficial del Municipio de Arecibo donde deben aparecer estos datos no está actualizada.
Fotos por Joheddiessu / Lo que un día fue el terminal de carros públicos hoy es techo de decenas de personas sin hogar.Fotos por Joheddie Soto / Parte posterior del terminal.Fotos por Joheddie Soto / Calles de AreciboFotos por Joheddie Soto / Los grafitis decoran lo que un día fue una calle concurrida.
La administración municipal de Arecibo explica
La incógnita es la siguiente, ¿qué ocurre con estas estructuras? Muchas se convierten en los llamados “elefantes blancos”. Mitzaida López Pérez es la coordinadora del Programa de Manejo y administración de estorbos públicos en el Municipio y en entrevista para este medio, admitió que es evidente el abandono, pero, que hay soluciones.
“El propósito de los estorbos públicos es buscar a los dueños, herederos o sucesores que se hagan cargo de esa propiedad, aquí no venimos a quitarle las casas a nadie como se dice. La gente desvirtúa lo que es una propiedad sucia llena de pasto y sin pintar y lo que es un estorbo”, expresó López Pérez.
Pero, ¿qué es un estorbo público?
La ley define como estorbo público a cualquier estructura o solar abandonado que sea inadecuado para ser habilitado o utilizado por seres humanos y cuyo estado sea perjudicial para la salud o seguridad pública. Las características definidas por el estatuto incluyen: defectos en la estructura que provoquen incendios o accidentes, falta de ventilación y facilidades sanitarias adecuadas, energía eléctrica o agua potable, limpieza, materiales expuestos y plagas.
En un recorrido por el área que comprende desde La Puntilla (zona aledaña a la boca del Río Grande de Arecibo) hasta la antigua Cárcel de Distrito en Arecibo, son innumerables las estructuras en el olvido. En el Municipio no cuentan con el dato estadístico actualizado y preciso, sin embargo, es algo que se puede constatar. Aunque las instituciones gubernamentales no aseguran sea viable la adquisición de estos espacios por ser propensas a inundaciones o no ser costo efectivo para quienes deseen obtenerlas, existen entidades sin fines de lucro que sí lo hacen posible.
Este mapa provee una idea de la delimitación del casco urbano de Arecibo. Fuente: Mitzaida López Pérez
Los edificios abandonados en Arecibo son la orden del día, un pequeño recorrido lo confirma. El Paseo José de Diego es muestra de ello.
Fotos por Joheddie Soto / Comercios cerrados hace más de 15 años.Fotos por Joheddie Soto / Centro de estudios clausurado.Fotos por Joheddie Soto / Antes era la «Tienda La Manía», hoy un elefante blanco.Fotos por Joheddie Soto / Arecibo no cuenta con recinto teatral hace poco más de 20 años.
Obtenerlos es un proceso complejo, pero posible: un logro en Ciales
En Ciales, Puerto Rico, cuatro jóvenes gestores culturales traen una propuesta, con el objetivo de formar el Centro Cultural Yerba Bruja. Ese es el sueño de tres hermanos, Joseph, Joshuan y Jeyliux Ocasio Rivera y su amigo José Román. Los Pleneros de la Cresta, trabajan en conjunto con Acción Valerosa, organización sin fines de lucro que su madre, Jenith Rivera dirige. Para ellos la tarea de solicitar la estructura no fue tarea fácil, pues la administración del alcalde saliente en 2024 obstaculizó el proceso.
Pero, el 2025 les trajo buena suerte. “Fue una cosa que llegó en el mejor momento, primero esto y luego la canción con Benito”, puntualizó Joseph Ocasio. Los intérpretes de Café con Ron, la plena #1 a nivel global guardan el amor por la cultura, tradición y su patria inculcada desde pequeños.
Joseph Ocasio y José Román, integrantes de Los Pleneros de la Cresta.
Al rescatar el Antiguo Casino de Ciales para convertirlo en un centro donde se ofrezcan diferentes servicios a la comunidad les brinda una satisfacción y enorgullece a continuar con su gesta. Joseph y su familia tienen una misión importante que les llena de impulso para convertir una estructura vacía en un proyecto que trascienda.
Aunque está en proceso de remodelación, ellos aseguran que solamente se necesita, el presupuesto y ganas de trabajar por nuestro país para transformar este espacio que estará repleto de actividades e iniciativas para el disfrute de todos en y fuera de su municipio.
El Centro Cultural Yerba Bruja está en proceso de restauración total. Cortesía: Joseph OcasioZona que dirige al segundo nivel de la estructura. Cortesía: Joseph OcasioOtra de las áreas a reconstruir. Cortesía: Joseph Ocasio
En esta conversación podrás ver más de lo que será el Centro Cultural Yerba Bruja.
Una comunidad que logró su objetivo: La Goyco, Santurce
En la zona metropolitana del país también se encuentran múltiples edificios en abandono. En San Juan, el municipio constató por medio de datos recopilados que, en el 2023, había unas 80 propiedades abandonadas, 27 en proceso no declaradas mientras que, solo 2 han sido reparadas o permanecen en algún proceso de limpieza. Personas de la comunidad del barrio Machuchal de la Calle Loíza en Santurce le dieron una nueva vida a un espacio. Se trata de la antigua escuela Pedro G. Goyco, mejor conocida como el Taller Comunidad La Goyco.
Ante un cierre catalogado como injusto por los residentes, facultad y estudiantes por parte del gobierno en 2014, no es hasta mayo 2015 que se concreta el cierre definitivo. Los residentes no se quedaron de brazos cruzados y se movilizaron. El municipio de San Juan, bajo la administración de Carmen Yulín Cruz abrió una convocatoria de propuestas y la Asociación de Residentes de Machuchal (ARMAR) y el Comité PR 37 sometieron el plan. La clausura del plantel se da bajo la secretaría de Julia Keleher, donde más de 480 escuelas fueron clausuradas y continúan en desuso.
La Goyco no siguió los pasos de esas 479 cerradas en ese año y se convirtió en un centro de oportunidades para la comunidad en Calle Loíza de Santurce y zonas aledañas. Esto bajo la guía de sus fundadores, el percusionista y gestor cultural Héctor “Tito” Matos (1968-2022) y la periodista Mariana Reyes Angleró, quien además es directora ejecutiva del centro y los residentes.
Allí se desarrollan charlas, talleres y eventos para todo público incluyendo el Tito Matos Fest, que se llevará a cabo del 13 al 15 de junio. Dos residentes y amigas que se encontraban justo en frente de La Goyco expresaron su alegría con la iniciativa mientras aguardaban por la transportación pública.
“Hay sitios por ahí solos, pero lo que hicieron ahí es bien bueno, vengan a ver esto por aquí, es bien bueno”.
Jenny y su amiga, residentes de Calle Loíza.
Fotos por Karinamrv / La GoycoFotos por Karinamrv / La GoycoFotos por Karinamrv / La GoycoFotos por Karinamrv / La GoycoFotos por Karinamrv / La GoycoFotos por Karinamrv / La Goyco
Arecibo, Ciales y San Juan, ubicados en zonas distantes, con visiones totalmente diferentes. La idea, darle un techo seguro a quien lo necesite, seguridad a un casco urbano desolado y entretenimiento a comunidades amenazadas por aspectos que cambian su diario como lo es la gentrificación. Intentar no recaer en el mismo ciclo y otorgar una segunda oportunidad a lo que un día tuvo esplendor.
Para más información de las entidades puedes acceder a:
Una mirada a la desaparición silenciosa de un elemento clave en la arquitectura colonial de San Juan.
En las calles adoquinadas del Viejo San Juan, donde el estilo colonial todavía susurra las historias del lejano pasado, sobreviven —cada vez más ocultos y mutilados— unos discretos pero poderosos símbolos de nuestra arquitectura: los soles truncos. Estas estructuras semicirculares, puestas sobre puertas y ventanas, no solo hacían su trabajo principal de traer belleza, sino que también proveen su propio sistema de ventilación natural a los hogares de esta isla tropical.
Los soles truncos, confeccionados originalmente en madera, hierro forjado o vidrio, eran en aquel entonces -y quizás actualmente- unos decorativos que mezclaban técnica y estética, adaptadas a las condiciones de tiempo y la cultura arquitectónica colonial de Puerto Rico.
Hoy, una gran cantidad de estos adornos han desaparecido, reemplazadas por la modernidad, especialmente en el contexto de presión turística. La eliminación sigilosa de dichos elementos no solo alter la memoria sanjuanera, sino que también evidencia una separación del puertorriqueño con su patrimonio.
Para entender el valor de estos elementos arquitectónicos y las razones detrás de su gradual perdida, conversamos con el arquitecto y fundador de Puerto Rico Historic Building and Drawing Society, Andy Rivera Rivera y el historiador y profesor el doctor, Jorge Lizardi Pollock, quienes desde sus similares puntos de vistas coinciden en actuar lo antes posible sobre la preservación de estas decoraciones antiguas.
Residencia en Ponce, Puerto Rico
Imagen tomada de un estudio realizado en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ponce y proporcionada por el Archivo de Arquitectura y Construcción de la Universidad de Puerto Rico (ACUPUR)
Los soles truncos son más que adornos arquitectónicos y son símbolos vivos de la tradición de Puerto Rico y de la manera en que las viviendas, en épocas pasadas, se adaptaban al entorno caluroso. Según el arquitecto, Andy Rivera Rivera, los soles truncos nacen de una necesidad pragmática:
“La ventilación natural era una clave en las viviendas antiguas, especialmente en una isla con el calor y la humedad característicos del Caribe. Los soles truncos cumplían la función de permitir la circulación del aire, sin perder la privacidad.”
El diseño que tenían estos elementos se encuentra en la mezcla de funcionalidad y fachada. Rivera explica que eran un calco criollo a los materiales y técnicas europeas, sobre todo España, pero interpretadas en base a las necesidades y condiciones del trópico. El sol truncado, en su aspecto mayormente conocido, consistía en una estructura de hierro o madera que sobresalía de las ventanas y que, mediante su forma de arco, ayudaba a proteger las aperturas de la lluvia, mientras permitía que el aire corriese por el edificio sin interrupciones.
“A lo largo de los siglos, las ciudades caribeñas, y específicamente San Juan, vieron cómo se desarrollaban soluciones vernáculas como estas, únicas por la mezcla de la necesidad local y los conocimientos traídos por los colonizadores>>, comenta Rivera.
Sin embargo, su funcionalidad ingeniosa no es lo único por lo que son importantes, pues también son portadores de la identidad visual de San Juan. El arquitecto Jorge Lizardi Pollock destaca la singularidad del paisaje urbano que contribuyen estos adornos: “Cuando uno recorre las calles del Viejo San Juan, cada rincón es una historia. Esas fachadas, con sus colores vibrantes y sus elementos como los soles truncos, configuran una atmósfera que no solo es estéticamente rica, sino también un testimonio tangible de la evolución cultural y social de la ciudad.”
Casa de Madera XIX
Representativo visual de soles trunco decorativos en madera ubicada en Mayagüez, Puerto Rico.
Imagen tomada del estudio realizador por la UPR de Mayagüez y proporcionada por el Archivo de Arquitectura y Construcción de la Universidad de Puerto Rico. (ACUPUR)
«Los soles truncos son más que simples adornos arquitectónicos; son símbolos vivos de la tradición constructiva de Puerto Rico y de la manera en que nuestras casas, en épocas pasadas, se adaptaban al entorno tropical, agrego, el arquitecto, Andy Rivera Rivera.
Aunque la hermosura y la operatividad de estas históricas decoraciones solían ser apreciadas por las generaciones pasadas, su conservación ha sido cada vez más amenazada. El doctor Lizardi Pollock afirma que uno de los principales problemas de la preservación de estos elementos cae bajo la falta de concientización sobre su valor histórico y patrimonial. “En las últimas décadas, hemos visto una aceleración en los procesos de remodelación sin una reflexión profunda sobre el patrimonio que se está destruyendo. Los soles truncos se consideran detalles menores, aunque son parte integral del tejido urbano,” explica.
Hay varias razones por la desaparición de los soles truncos. Una de estos, citadas por ambos expertos, es el auge del turismo y las ganancias a través de terreno y propiedad. Con el crecimiento del turismo en San Juan, una vasta cantidad de edificios antiguos fueron remodelados o renovados para la atraer visitantes de otros países, lo que fomenta la eliminación de características originales. Según Rivera, todo comenzó con el aumento en la demanda de propiedades para alquiler a corto plazo, especialmente con la llegada de la famosa plataforma de hospedaje: “Airbnb”. “Lo que antes era una vivienda que formaba parte de la comunidad, ahora se convierte en un producto para el mercado turístico, que a menudo no ve el valor de estos elementos arquitectónicos”, expresó Rivera.
A esto se le suma también lo muy poco que regulan estas eliminaciones, renovaciones y remodelaciones dentro del Viejo San Juan mismo. Decepcionado, Lizardi Pollock lamenta como la ley de preservación en Puerto Rico no se aplica de manera rigurosa. Una ley, como la Ley Núm. 86 de 1955, que tiene como objetivo conservar, custodiar, restaurar y estudiar los bienes muebles e inmuebles de valor histórico cultural.
Soles Truncos Eliminados
Trabajo en proceso para reemplazar y/o eliminar los soles truncos. Viejo San Juan, Puerto Rico.
Fotografía: Jenitzel L. Nieves
«Hoy en día, el Instituto de Cultura de Puerto Rico tiene menos recursos, y la Oficina Estatal de Preservación Histórica, aunque intenta intervenir, tiene menos poder en comparación con las corporaciones privadas que dominan el mercado inmobiliario.» Jorge Lizardi Pollock, Doctor en historia en el Colegio de México.
Ambos expertos, Lizardi y Rivera, están de acuerdo en que la preservación de los soles truncos no solo depende de la moderación gubernamental, sino que también es una responsabilidad mental del pueblo y de los inversionistas. “Es esencial que haya una educación continua sobre el valor del patrimonio. La gente necesita entender que conservar estas estructuras no es solo un asunto de nostalgia, sino una forma de mantener viva la identidad de la ciudad,” explica Rivera.
Lizardi sugiere que una de las formas más eficaces hacia la preservación podría ser una fusión de incentivos fiscales y regulaciones más estrictas. “El gobierno tiene que ofrecer incentivos a aquellos que invierten en la restauración de edificios históricos, pero con un control más riguroso sobre las reformas que se pueden hacer. La restauración debe ser respetuosa con los elementos originales, como los soles truncos, y no simplemente una remodelación superficial.”
Respecto al turismo diario en San Juan, Lizardi propone unas limitaciones que permita la transformación de estos edificios sin perder sus elementos más representativos como lo es el sol trunco. “Es posible renovar sin destruir. La clave está en encontrar un equilibrio entre la rentabilidad económica y la preservación cultural.”
La desaparición de los soles truncos refleja no solo una pérdida arquitectónica, sino también una desconexión con nuestra historia y cultura. La visión de preservar estos elementos no debe parar en un esfuerzo aislado; debe involucrar a la comunidad, las autoridades y los inversionistas. Como nos recuerdan Andy Rivera Rivera y Jorge Lizardi Pollock, la memoria de una ciudad se construye tanto con los edificios que la componen como con los detalles que los enriquecen. Los soles truncos son una pieza vital de ese rompecabezas, y su preservación es fundamental para que nuestro pasado siga con vida y garantizar que las generaciones futuras puedan contemplar el mismo patrimonio que define nuestra identidad.
Hogar Nuestra Señora de la Providencia
Sol Trunco original en madera y sin alteraciones ubicada en Puerta de Tierra, San Juan, Puerto Rico.
Foto: Jenitzel L. Nieves Millet
«Vamos desapareciendo la historia, y cuando un niño crezca y vea San Juan, va a ver un San Juan que nosotros no vimos. Y entonces, el San Juan que va a ver -y decimos San Juan porque puede ser cualquier pueblo en Puerto Rico- va a pensar, “A Dio’, mira, así fueron los españoles”, y no; es un San Juan que está en un constante cambio de pasos y cantazos.» Andy Rivera Rivera, arquitecto