En el pueblo de Hatillo a orillas de la carretera #2, un palestino llamado Yuosef Saleh Ahmad dirige el Centro Islámico Al Madinah, un espacio donde la fe musulmana, la educación y el respeto intercultural se combinan para fortalecer la convivencia entre comunidades diversas. Durante la entrevista que se le realizó, Yuosef compartió historias sobre su llegada a la Isla del Encanto, las experiencias que ha vivido en ella, su labor en la mezquita y cómo ve el interés de las personas por aprender sobre el islam.
El palestino de 75 años comentó que, en Puerto Rico, nunca ha enfrentado prejuicios mayores, aunque sí ha pasado por desafíos. “La verdad aquí no hubo nada gracias a Dios y la gente es bien amable”, asegura Yuosef Saleh, encargado del Centro Islámico de Hatillo.
En la década de 1980, junto a otros feligreses musulmanes, alquilaron una casa en Isabela para realizar sus oraciones. Más tarde se trasladaron a Camuy, donde temporalmente encontraron un lugar cerca de la carretera #2. Sin embargo, decidieron buscar un terreno para construir una mezquita. Lograron conseguir uno, pero el propietario se negó a vendérselo porque no quería que edificaran un templo musulmán. A pesar de la situación que se tuvieron que enfrentar, la oposición no fue un problema para la cita que tenían pautada en ARPE (Administración de Reglamentos y Permisos de Puerto Rico), ya que los musulmanes contaban con el apoyo de un abogado. Finalmente, la comunidad palestina obtuvo la propiedad, de modo que pudieron realizar la edificación del centro islámico, que hoy esta abierta para todos.
La UPRA envió un comunicado de prensa que justifica sus esfuerzos para encontrar a un/a asistente para la estudiante con discapacidad auditiva y se identificó a una persona que actualmente provee los servicios de manera parcial.
Luego de un mes de clases sin obtener los servicios de diversidad funcional, a la estudiante sorda que cursa su segundo año en el Departamento de Comunicación Tele-Radial, Nydielis Ruíz González, se le asignó a Yarielis Román Abreu, una estudiante quien domina el lenguaje de señas y le acompañará en sus clases los martes y jueves.
Yarielis Román, la estudiante de comunicación e intérprete de señas de Nydielis Ruíz, quien la acompaña mientras toma sus clases.
“Ella es buena, me ayuda”, expresó Nydielis, cuya área de énfasis actualmente es la Fotografía. Dice sentirse cómoda y comprender mejor las clases gracias a la ayuda que le provee Román. Los lunes y miércoles, la también estudiante del Departamento de Comunicación Tele-Radial, señala que no puede acompañar a Nydielis porque cursa sus propias clases.
“Yo me llevo muy bien con Nydielis; yo la ayudo, le escribo las cosas que se discuten en las clases y se las voy explicando”, expresó Román en una entrevista con este medio. Los servicios de intérprete de señas que provee la alumna son costeados bajo el programa de Estudio y Trabajo de la UPRA de la Oficina de Asistencia Económica.
Desde que Ruíz comenzó su carrera universitaria, en agosto del 2024, el proceso de contratación de un intérprete de señas demoró más de lo previsto y ha sido cuesta arriba. La estudiante contó con los servicios de una intérprete a partir de noviembre de 2024 y luego, en marzo de 2025, pero fue a través de un contrato con una agencia de servicios que caducó.
Por su parte, la madre de la estudiante sometió todos los documentos requeridos de manera puntual a la Oficina de Administración de Rehabilitación Vocacional (ARV) y a la Oficina de Servicios de Estudiantes con Impedimentos (OSEI). Sin embargo, identificar a una persona indicada que ofreciera los servicios requeridos no ha sido fácil. Actualmente se espera identificar y contratar a otro recurso que pueda proveer los servicios de intérprete de lenguaje de señas, los días en que Yarielis no está disponible. Como hija de padres sordos, la estudiante pretende dedicarse al lenguaje de señas y ayudar a otras personas como Nydielis. La experiencia ha sido gratificante para ambas.
Yarielis Román le asiste a Nydielis Ruíz en la clase de Periodismo de la Dra. Sarah Platt.
Texto: Adriana P. Serrano Reyes Video: Ariana M. Meléndez Figueroa Fotos: Nydielis M. Ruiz González
La inflación hace que el costo de vida universitaria sea cada vez más cuesta arriba.
El costo de vida continúa siendo una de las principales preocupaciones para los estudiantes universitarios en Puerto Rico, especialmente para aquellos que combinan sus estudios con un empleo para costear sus gastos.
Para mejor conocer la realidad y los retos, se realizaron entrevistas a estudiantes de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA), cubrir gastos básicos como alquiler, comida y transporte no solo representa un reto constante, sino que también influye en su rendimiento académico y en la calidad de vida. Para muchos, la experiencia de estudiar en la universidad va acompañada de sacrificios diarios y decisiones difíciles, como escoger entre trabajar largas horas o dedicar tiempo al estudio, todo con el fin de poder costear lo esencial.
Agustín J. Peñaló, estudiante del Departamento de Comunicación Tele-Radial en UPRA.
Alimentación
Agustín Peñalo, estudiante de UPRA, confesó que ha tenido que realizar cambios drásticos en su dieta. “Definitivamente, el hecho de que tengo que hacer comida para todos los días, pues tengo que estar pensando que voy a cocinar y muchas veces tengo que comer repetitivamente lo mismo”, expresó.
Esto es otro gasto que impacta directamente el bolsillo de los universitarios. Comer en cafeterías o restaurantes cercanos a la universidad puede costar entre $30 diarios, una cantidad que fácilmente sobrepasa los $500 al mes.
Frente a este panorama, muchos estudiantes prefieren cocinar en sus apartamentos como medida de ahorro. Sin embargo, el costo de los alimentos en supermercados también ha incrementado, lo que obliga a limitar las opciones de compra, cambiar su dieta y optar por comidas más económicas, aunque no necesariamente más nutritivas. Este aspecto influye, a su vez, en la calidad de vida y en la salud de los jóvenes, que muchas veces se ven forzados a priorizar el costo sobre la calidad nutricional de sus alimentos.
Transportación
Por su parte, se ha convertido en una carga difícil de sobrellevar. Aquellos que cuentan con carro propio deben asumir no solo el gasto en gasolina, sino también el pago de peajes y el mantenimiento del vehículo, lo que puede representar entre $100 y $340 mensuales.
De igual forma, una estudiante que prefirió mantenerse en el anonimato explicó que cobra de manera quincenal y debe destinar cerca de $168 cada dos semanas en peajes, además de unos $50 en gasolina, lo que representa un gasto considerable dentro de su presupuesto.
Hablamos con el director auxiliar de Asistencia Económica de la UPRA, Diomedes Pagán Navarrete, explicó que la institución cuenta con diversas ayudas dirigidas a estudiantes de bajos recursos. Además, mencionó que los estudiantes también pueden beneficiarse de programas como Estudio y Trabajo, el COG, y la Certificación 4, esta última dirigida a quienes no cualifican para la Beca Pell pero aún presentan necesidad económica.
De igual forma, Pagán Navarrete añadió que actualmente el programa de Estudio y Trabajo tiene capacidad para alrededor de 150 estudiantes, quienes pueden recibir aprobación para laborar dentro del recinto como parte de su ayuda económica.
Hospedajes
La mayoría de los alumnos que cursan en la UPRA provienen de municipios en el área norte, central y oeste, lo que los lleva a alquilar alojamiento cerca del campus como una alternativa más práctica para transportarse y cumplir con sus estudios. No obstante, esta decisión también representa un desafío económico, ya que los desembolsos por alquiler impactan directamente su presupuesto y elevan el costo de vida que deben sostener durante su etapa académica.
En el caso del alquiler, la realidad es particularmente dura para quienes provienen de pueblos lejanos y deben mudarse cerca de la universidad. Los precios de hospedaje en áreas cercanas suelen variar entre $275 y $575 mensuales, dependiendo de la ubicación y las condiciones del apartamento. Esta cifra representa una parte significativa del presupuesto de un estudiante que depende de becas o de un trabajo a tiempo parcial, ingresos que en la mayoría de los casos apenas alcanzan para cubrir lo básico.
Ante esta situación, algunos optan por compartir apartamento con otros estudiantes para dividir los gastos, aunque esto no siempre resuelve las dificultades, ya que continúan enfrentándose a contratos de arrendamiento exigentes y aumentos constantes en la renta.
En definitiva, la experiencia universitaria en Puerto Rico está marcada por el reto económico que enfrentan miles de jóvenes. El alquiler, la alimentación y el transporte se han convertido en obstáculos que no solo afectan el bolsillo, sino también el bienestar físico y emocional de los estudiantes.
El derrumbe ocurrió el 25 de septiembre luego de que el equipo de béisbol de la UPRA utilizara las instalaciones.
Camuy, Puerto Rico – El desprendimiento parcial de la estructura superior del Estadio Juan Francisco “Cheo” López en Camuy ha generado gran preocupación en la comunidad universitaria de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA), a solo dos semanas de que su equipo de béisbol jugara un partido en esas instalaciones.
“Esto no solo es un golpe al deporte local, sino también un llamado de alerta. Muchos jóvenes universitarios y comunidades enteras dependen de estos espacios para practicar y competir. Urge garantizar que los estadios estén en condiciones seguras”, expresó Pablo Matos, jugador del equipo de béisbol de UPRA, quien vivió de cerca la experiencia de haber competido en el Estadio Cheo López 2 semanas antes del colapso.
El Municipio de Camuy confirmó el cierre permanente del estadio mientras avanzan las gestiones para su reconstrucción. El proyecto, valorado en $9.3 millones bajo el Programa de Revitalización de la Ciudad, contempla la remoción del área colapsada, la instalación de una nueva, la construcción de un estacionamiento en el lado oeste y la adquisición de tres propiedades cercanas. Los planos ya están completados en un 100% y los permisos ambientales aprobados; actualmente se espera por la autorización final del Departamento de Vivienda Estatal para proceder con la subasta. La apertura de propuestas está pautada para el 28 de octubre, con miras a que las obras comiencen en enero de 2026.
Pablo Matos Escarfullery (Integrante equipo de béisbol UPRA)
El colapso del Cheo López ha dejado al equipo de UPRA sin estadio local, forzando a sus atletas a desplazarse a parques de municipios vecinos como Arecibo, Hatillo y Florida para entrenamientos y partidos, con el costo adicional de transporte y la pérdida de ventaja local.
En Arecibo, el Estadio Luis Rodríguez Olmo ha sufrido años de desgaste y reparaciones intermitentes que no han logrado restaurarlo plenamente; mientras que en Hatillo, el Estadio Juan “Tito” Rodríguez permanece fuera de servicio desde los daños sufridos tras el huracán María. Con el Cheo López ahora inhabilitado, al menos tres parques relevantes presentan condiciones críticas, dificultando la programación, preparación y continuidad deportiva de muchas instituciones.
Matos destacó que para los atletas, la confianza en la seguridad de las instalaciones es tan importante como el entrenamiento mismo: “Cuando un jugador entra a un parque, lo último que debe preocuparle es si el techo se va a caer o si las gradas están en mal estado. Nosotros vamos a darlo todo en el terreno, pero necesitamos la certeza de que estamos protegidos.”
El equipo de béisbol de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo en el Estadio Cheo López, (Alondra Matos García)
Decenas de programas de maestría, doctorado y certificaciones- tanto locales como internacionales- se presentaron para ofrecer orientación a estudiantes interesados en continuar sus estudios.
El pasado martes, 30 de septiembre, 14 universidades se reunieron en el vestíbulo de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA) para ofrecer sus programas académicos en la Feria de Estudios Graduados. Algunas de las instituciones que estuvieron presentes fueron: el Recinto de Ciencias Médicas (RCM), NUC University, la Universidad Interamericana, Ponce Health Sciences University (PHSU), Pontificia Universidad Católica (PCU), entre otras.
Gran parte del enfoque del evento cayó en institutos especializados en el campo de la salud. Las más notables en esta área eran RCM y PHSU. Sin embargo, NUC University, PCU y la Interamericana dispusieron de una diversidad más amplia de cursos y programas, algunos de ellos dirigidos a la Administración de Empresas, Educación, Arquitectura, Tecnología y Derecho, entre otros.
El evento tomó lugar a las 9:30 am y culminó a la 1:00 pm. Fue organizada por la Dra. Pilar Cordero Montalvo, profesora y consejera profesional de los Departamentos de Educación y Física Química de UPRA.
Cordero enfatizó en su rol como consejera que los estudiantes deben ser debidamente orientados en todos los aspectos de la universidad. Agregó que eventos como la feria de estudios graduados sirven para minimizar la dificultad que los estudiantes experimentan cuando navegan el ambiente universitario.
Por su parte, la estudiante Alondra Rivera que cursa su tercer año en el Departamento de Física-Química, destacó lo importante que fue el evento para los estudiantes. “Definitivo, porque puedo ver que (en mi caso) la escuela de medicina es la ideal para mí, también cuál me queda más lejos o cerca y cuál sería el fit perfecto”.
Representantes ofreciendo orientación a estudiantes Varios estudiantes presentes en el vestíbulo de UPRA
La Feria de Estudios Graduados es un evento que se celebra anualmente en UPRA y cuenta con la participación de universidades que exponen y comparten los currículos posgraduados que ofrecen. Mediante esta actividad se facilita información acerca del proceso de admisión, la vida postgrado, las ayudas económicas y becas disponibles. Es un evento abierto no solo a estudiantes y personal docente, sino a toda la comunidad.
Estudiantes-atletas en plena acción, mostrando el esfuerzo que exige equilibrar deporte y estudios en Puerto Rico.
“Yo creo que las instituciones, tanto escolares como universitarias, ven el deporte como una herramienta social”, aseguró el maestro de educación física y entrenador, Clive Walters.
El pasado 28 de septiembre, Clive Walters González, maestro de educación física, entrenador y locutor de radio, recibió a este medio en su residencia en Guayama para una entrevista exclusiva sobre el rol de las instituciones educativas en el desarrollo de los estudiantes atletas en Puerto Rico. Reconocido por su recorrido en el deporte escolar y en los medios de comunicación, Walters analizó cómo, pese a los beneficios del deporte como una herramienta social, el sistema enfrenta retos por la falta de recursos y apoyo del gobierno.
Durante la conversación, señaló que, en la mayoría de los casos, las instituciones universitarias tratan el deporte como un negocio enfocado en obtener exposición y prestigio, más que en promover la formación integral del atleta. Su testimonio cobra relevancia por su experiencia en el campo deportivo y mediático, así como por su trayectoria en proyectos como Buzzer Beater, franquicia donde ha impulsado el análisis crítico del deporte en la Isla.
“Para que el apoyo económico al deporte sea realmente efectivo por parte de las instituciones y del Estado, primero debemos garantizar que la educación de nuestros estudiantes sea la verdadera prioridad”, declaro Walters.
Clive Walters Gonzaléz, maestro de educación física, entrenador y colaborador de Buzzer Beater.
Esto nos muestra que el problema no recae únicamente en el apoyo al deporte, sino en una mala distribución de fondos estatales que afecta tanto a las áreas académicas como deportivas. Los entrenadores y directores deportivos hacen lo posible con los recursos limitados que tienen a su alcance. Para Walters, es fundamental que los atletas mantengan una actitud de gratitud y aprovechamiento de las oportunidades que sí existen, tales como las becas deportivas, el acceso a entrenadores y terapeutas físicos, la posibilidad de representar a sus instituciones en competencias locales e internacionales. El deporte universitario ofrece las conexiones profesionales dentro del ámbito atlético y una exposición mediática que puede abrirles puertas a nivel profesional.
“El deporte debe ser un espacio de confraternización y crecimiento, no solamente un tema de quejas sobre la falta de fondos, las canchas deterioradas o los balones que no llegan. Entonces seguimos aportando a toda a esta prensa amarillista de izquierda que solamente se fija en lo malo. Es cierto que cuando hay una injusticia hay que denunciarla, pero también es importante reconocer lo que sí se tiene y las experiencias positivas que el deporte genera”, aportó Clive.
Finalmente, recomendó que las instituciones identifiquen necesidades reales y organicen actividades, como torneos, carreras o recaudaciones comunitarias, para recaudar y suplir gastos en equipos o materiales. Sin embargo, advirtió que proyectos de mayor envergadura, como la restauración de canchas, deben ser responsabilidad del Estado o de las propias universidades.
Muchos estudiantes-atletas enfrentan el reto de equilibrar sus estudios con los entrenamientos y competencias. Walters explicó que, aunque algunas universidades ofrecen becas, asesoría académica y apoyo psicológico, la realidad es que no todas las instituciones brindan el respaldo necesario. La falta de recursos, instalaciones adecuadas o seguimiento emocional puede afectar tanto el rendimiento deportivo como académico, dejando a los jóvenes en una situación de presión constante.
Walters también señaló que los programas deportivos hacen lo posible por apoyar a sus estudiantes con los recursos limitados que poseen, pero que el respaldo gubernamental sigue siendo insuficiente, lo que impacta directamente al desarrollo del deporte en la Isla.
El Negociado de Manejo de Emergencias ha tomado medidas preventivas ante el paso de un evento atmosférico.
Ha llegado la temporada de huracanes a Puerto Rico y esto vuelve a dejar una gran preocupación en la isla. ¿Estamos realmente preparados para enfrentar un fenómeno atmosférico de gran magnitud? Con los recuerdos aún latentes tras el paso del huracán María, las agencias gubernamentales y el pueblo viven con el constante recordatorio de posibles amenazas ciclónicas.
Por su parte, el Negociado de Manejo de Emergencia cuenta con medidas de prevención que incluyen planes de evacuación, campañas de limpieza de ríos y quebradas y también cuentan con refugios para personas que viven en zonas inundables, personas con problemas de salud, o aquellos que simplemente no se sienten seguros en sus hogares. Afortunadamente hasta el momento, la temporada ha transcurrido sin amenazas directas a la isla, pero las autoridades orientan que la preparación es clave, ya que el calentamiento global ha intensificado la fuerza de los huracanes, por lo que provoca un aumento, específicamente en el Caribe.
Puente que conecta con el Rio Culebrina en San Sebastián
“Puerto Rico está mejor preparado que para María, pero eso no significa que no haya que hacer muchos ajustes todavía, tanto a nivel de pueblo, como a nivel de gobierno”, aseguró Roberto Arce, director de Manejo de Emergencias del Municipio de San Sebastián. El funcionario explicó que cuentan con planes establecidos y documentos al día, pero todo va a depender de la magnitud y las características de cada evento atmosférico.
“Garantizar la seguridad de todos es un reto, especialmente con las personas vulnerables, pero trabajamos con listados de pacientes encamados, prestamos unas plantas eléctricas y coordinamos con los familiares para asegurar el bienestar de la comunidad”, aclaró Arce. Aunque es un reto controlar estas situaciones, el Negociado de Manejo de Emergencia hace todo lo posible para que personas vulnerables puedan sentirse protegidos durante un evento atmosférico. Comentó además, que el alcalde de San Sebastián ha liderado la creación de campañas de limpieza en todos los barrios, ya que con fuertes lluvias muchos lugares suelen inundarse y los ríos se desbordan.
“Nosotros tenemos ahora mismo siete compañeros que están en una academia de búsqueda y rescate”, añadió el director de Manejo de Emergencias. Además de contar con su equipo rescate, el municipio tiene varias personas capacitadas, algunos de ellos son policías de dicha academia, donde reciben entrenamiento y aprenden técnicas para atajar cualquier situación de emergencia de índole climatológica u otra.
Maquinaria de Manejo de Emergencia utilizada para limpieza y evacuación de personas en zonas inundables.
Aunque el Negociado de Manejo de Emergencia es quien debe estar preparado para cualquier huracán, no pueden ocuparse de toda la carga. Como experiencias pasadas con el huracán María se demostró que la cooperación ciudadana fue fundamental para enfrentar los retos de esos momentos. Los expertos recalcan que entre vecinos, familiares y amigos deben organizarse y apoyarse mutuamente, ya que las instituciones pueden estar sobrecargadas por la magnitud de los daños ocurridos. A nivel estructural tanto el gobierno como los municipios aún tienen algunos retos como la modernización de la maquinaria, la coordinación o el control de los ríos, sin embargo, tienen una preparación mucho más certera en comparación con la del paso de María.
Según el estudio “America’s News Influencers” realizado por el Pew Research Center, aproximadamente uno de cada cinco adultos estadounidenses, quienes representan el 21% de la población estadounidense, afirma que recibe regularmente noticias de personas influyentes en las redes sociales. Además, el 77% de estos influencers no tiene ningún tipo de experiencia previa en medios de comunicación institucionales.
No se puede negar que existen influencers que se han convertido en referentes informativos, especialmente entre los más jóvenes, como por ejemplo, Jorge Pabón “El Molusco” aquí en Puerto Rico, quien cuenta con un equipo de producción impresionante, con la capacidad de ofrecer cobertura inmediata de los acontecimientos más relevantes, tanto locales como internacionales.
No obstante, también hay que poner la mirada en el otro lado de la moneda. En diversas ocasiones, se ha señalado que ha utilizado contenido generado por periodistas profesionales sin otorgar el crédito correspondiente. Traigo su caso- no por señalarlo directamente- sino porque es uno de los ejemplos más visibles del fenómeno que quiero plantear: la figura del periodista tradicional está siendo desplazada por creadores de contenido que no necesariamente siguen los mismos estándares éticos y profesionales. Y que sencillamente NO poseen la preparación académica que amerita ser un Periodista.
Y esto, francamente, me parece preocupante…
Mientras que muchos de estos comunicadores responden más a lógicas de entretenimiento y viralidad, los periodistas profesionales, como lo son: Celimar Adames Casalduc, Sandra Rodríguez Cotto, Núria Sebazco Lugo, Omaya Sosa Pascual y José Esteves Montesino, sustentan su trabajo en la ética, la formación académica y la verificación rigurosa de la información. Son ellos quienes, a pesar del creciente desplazamiento y la presión que enfrentan ante la popularidad de los influencers, siguen comprometidos con informar con responsabilidad y profundidad.
No se trata de negar el valor del contenido digital o de quienes lo crean. Se trata de reconocer que la información no puede convertirse en un simple producto de consumo rápido sin consecuencias. Cuando el entretenimiento sustituye al periodismo, lo que está en juego es mucho más que un “like”, es el derecho del público a estar bien informado.
Desde el auge del avance tecnológico, especialmente tras la pandemia del COVID-19, se ha multiplicado el número de personas que se hacen pasar por periodistas profesionales, basándose únicamente en el hecho de tener una plataforma desde la cual pueden difundir todo tipo de información, sin reconocer que puede tener serias implicaciones para la calidad y la veracidad de la información que circula.
Esto ha traído consigo un latente protagonismo por parte de los influencers, sí tienen un protagonismo indiscutible, que ha provocado una disminución en la credibilidad de los profesionales del periodismo, mientras los “influencers” comienzan a destacarse, o incluso posicionarse, como fuente principal de información en temas educativos, políticos, de salud, entre otros. Resalto que esta fama puede surgir a raíz de un video irrelevante o un suceso cómico; no necesariamente proviene de haber informado o cubierto algún tema de manera seria o rigurosa…
Los medios de comunicación han fallado en educar a la audiencia sobre el fenómeno de los influencers, un fenómeno que ha transformado no solo la manera en que la información se transmite, sino también cómo se recibe e interpreta. Asimismo, han fallado en destacar las diferencias entre un periodista profesional, con formación académica y ética, y una persona sin preparación que difunde mensajes con evidencia escasa o nula, amparada únicamente en su carisma y popularidad.
Una sociedad mal informada o desinformada es sinónimo de una sociedad perdida porque la información es la base de todo… ¿Qué quiero decir con esto? Si, como profesionales, permitimos que personas no capacitadas dominen nuestros medios, como seres sociales seremos incapaces de tomar decisiones seguras y fundamentadas, tanto a nivel individual como colectivo, información vital para decisiones inmediatas y futuras.
Por esta razón, considero imperativo destacar la diferencia entre un profesional del periodismo y alguien que, en la gran mayoría de los casos, no posee la formación necesaria para sustentar la información que ofrece. Asimismo, exhorto a la ciudadanía a informarse a través de fuentes confiables e identificar siempre el origen de la información porque también la desinformación es responsabilidad nuestra, de la audiencia.
Reitero la expresión de la presidenta de Overseas Press Club, Gloria Ruiz Kuilan, en su campaña: «No somos lo mismo»: Los periodistas somos profesionales con una responsabilidad indelegable de informar sin matices.
Lo que comenzó como una campaña del programa Jugando Pelota Dura en el Canal 11, se convirtió en una pregunta que retumba en la sociedad puertorriqueña: ¿Y los padres dónde están? La intención es clara: visibilizar el maltrato de menores y denunciar la ausencia de adultos responsables. Pero el problema es más complejo que un eslogan televisivo y nunca ha sido la pregunta.
En días recientes vimos un caso que estremeció al país: una joven asesinada a cuchillazos por sus amigas, con la madre de la victimaria participando del crimen y la madre de la víctima siendo sujetada para no defender a su hija. Escenarios como este exponen una fractura social que va más allá de la presencia —o ausencia— de los padres.
Decir que los padres no están es una frase fácil de repetir, pero superficial. ¿Cómo estar presentes cuando la realidad económica exige dos empleos para sostener el hogar? Padres y madres que salen de madrugada y regresan de noche, mientras los niños pasan de 7:30 a 5:30 en la escuela o en cuidos extendidos. ¿Ausentes? No. Agotados por un sistema que exige sobrevivir.
Hablar de paternidad responsable desde la comodidad de un hogar funcional (o medianamente funcional) es fácil, pero en los caseríos y en los barrios marginados, la realidad es otra: hogares fragmentados, padres que nunca aprendieron a ser padres, madres solas que luchan contra la pobreza, familias que sobreviven entre la violencia, la falta de empleo y la desesperanza.
Entonces, ¿de qué “padres” hablamos cuando para miles de niños simplemente no existen? ¿O cuando existen, pero no cuentan con los recursos, las herramientas ni el respaldo para romper el ciclo?
En Puerto Rico no abundan las herramientas que permitan al padre ofrecer una vida digna: falta apoyo estatal, recursos accesibles y un sistema educativo y de salud robusto. Entonces, ¿dónde está el Estado cuando las familias fallan? ¿Dónde están las comunidades y los recursos que antes servían de red de apoyo?
La campaña originaria en formato televisivo pudo haber empezado en otro lugar: en la conciencia de los propios menores, en un mensaje creativo que los interpela directamente sobre la importancia de cuidarse y cuidar a otros. Porque los padres, aunque sepan la realidad de sus hijos, muchas veces carecen de las herramientas para transformarla. Y sin un Estado presente, los esfuerzos individuales quedan en el vacío.
Hace dos décadas, la televisión era el medio principal por el cual los menores recibían mensajes sociales: campañas contra las drogas, anuncios de seguridad, programación infantil con valores. Hoy, el consumo infantil está dominado por internet, un espacio sin filtro donde la niñez se acelera y los niños quieren ser grandes antes de tiempo. No basta con preguntarle a los padres dónde están; también debemos preguntarnos dónde está la escuela, dónde está la comunidad, dónde está el país entero cuando un menor consume contenido sin límite ni guía.
La campaña televisiva asegura que quiere evolucionar en su mensaje, ampliando la pregunta de “¿y los padres dónde están?” hacia “¿dónde están las escuelas, las comunidades, el Estado?”. Su misión principal es proteger a los ciudadanos y hacer cumplir las leyes, además de prevenir el crimen y responder a emergencias. Sin embargo, comenzar por señalar únicamente a los padres parece más una estrategia publicitaria para generar altos índices de rating y evitar entrar en conflicto con otros sectores de poder que un análisis real de la situación. Ese enfoque inicial ignora la complejidad del pueblo puertorriqueño y las condiciones de la familia tradicional boricua, donde muchas veces la ausencia no responde a negligencia, sino a la necesidad de sobrevivir en un país donde dos trabajos apenas alcanzan para cubrir lo básico.
En lo que va de año, algunos jóvenes con pensamientos suicidas que recurrieron a ChatGPT, terminaron privándose de la vida.
Ante el suicidio de jóvenes que utilizaron esta aplicación antes de morir, algunos padres, como los de Adam Raine culpan a la inteligencia artificial de la muerte de sus hijos. La pregunta no es si la inteligencia artificial es culpable o no, sino: ¿por qué nuestros jóvenes prefieren hablar con una inteligencia artificial y no con nosotros? Y el problema no radica únicamente en los chatbots, sino en la relación paternal y social debilitada. Además, el gobierno debe implementar medidas de control a estas aplicaciones de IA y buscar soluciones . Evidencia de esto es la campaña de Pelota Dura, titulada “¿Y los padres dónde están?”, creada para crear conciencia sobre la violencia juvenil en Puerto Rico. Esto nos muestra la realidad de algunos jóvenes afectados por factores sociales y la poca importancia que otorga el gobierno a la salud mental. Los casos reportados de algunos jóvenes y adultos han mostrado que utilizan esta IA en lugar de visitar un psicólogo, reemplazando la ayuda profesional. Esto refleja que la culpa está en la utilidad que realizamos a estas aplicaciones.
«…casi todos los problemas humanos han sido provocados por otros humanos»
Simon Johnson
Los resultados de la investigación How People Use ChatGPT, llevada a cabo por OpenAI, Duke University y Harvard University, mostraron que el 70 % de las personas mantienen conversaciones de índole personal con ChatGPT, mientras que un 30 % utiliza la tecnología para propósitos o asuntos profesionales. Esto es un claro ejemplo de cómo se ha perdido la comunicación interpersonal en temas personales. Pero, sobre todo, muestra cómo las personas están sustituyendo la ayuda psicológica por un chatbot. ChatGPT tiende a querer agradar a sus usuarios. Es decir, si están mal, no se los dirá; simplemente les dirá lo que quieren leer o escuchar.
Campaña lanzada e Iniciada por Jugando Pelota Dura para frenar la violencia en Puerto Rico.
La familia, desde luego, representa una pieza clave en la vida de cada individuo. Sin embargo, algunos padres están ausentes de la vida de sus hijos, no porque quieran, sino por necesidad: necesidad de trabajar horas extra para poder llegar a fin de mes. Esto produce un distanciamiento y una falta de conexión, confianza y seguridad entre padres e hijos, a la misma vez que se inicia una de las causas de este problema: padres trabajando por sus hijos, pero no presentes en sus vidas.
Esta situación se agrava en un país como Puerto Rico, donde existe una enorme desigualdad y los problemas sociales y económicos son orden del día. Son muchos quienes trabajan más de un empleo para subsistir, y solo llegan a casa a dormir unas pocas horas. Encima enfrentan problemas de acceso de vivienda, alto costo de vida, salarios bajos, índices criminales y limitada accesibilidad a la salud física y mental. Antes de que sucedan más casos de suicidio entre jóvenes, que representan una población más vulnerable ante estos factores, el gobierno debe implementar soluciones para el acceso a la salud en Puerto Rico y garantizar que la educación, más allá de enseñar inglés, matemáticas, historia y ciencia, incluya la salud mental como una necesidad básica para vivir
¿Buscamos un culpable pasa desacernos de la culpa?
Debido a los casos de suicidio de jóvenes vinculados con ChatGPT, OpenAI anunció mejoras y límites, pero eso no será suficiente. El avance existirá cuando se entienda que el factor principal no es la tecnología, sino el propósito o la intención detrás de hacerlo. Es urgente exigir al gobierno que tome acción para mejorar la calidad de vida. También corresponde a algunos padres reforzar su relación con sus hijos y aprender a escuchar, ya que cada conducta tiene una razón de ser.
La salud psicológica jamás será reemplazada por un chatbot; es necesaria tanto la salud mental como la salud física. Es lamentable ver cómo jóvenes, a tan corta edad, se privan de la vida al confiar sus problemas a una IA que no siente ni se responsabiliza. Buscamos un culpable exclusivo, cuando en realidad la culpa es compartida. Es tiempo de asumir la responsabilidad y buscar soluciones.