Adictos sin sustancias

La oniomanía (locura por comprar) puede ser causada por la baja autoestima o por alguna insatisfacción personal. (Imagen suministrada)
Por: Jasmin E. Acevedo Cordero (jasmin.acevedo@upr.edu)
¿Sabías que hay varios tipos de adicción que al igual que las drogas y el alcohol también son dañinas, peligrosas y asesinas? Realmente, cuando escuchamos la palabra ‟adicto” tendemos a pensar, señalar y juzgar a aquellas personas que hacen uso de sustancias controladas. Pero, hablemos un poco del trastorno de compras compulsivas.
Según varios artículos, el 5% de la población mundial padece de oniomanía; término utilizado para describir a quienes compran de manera desmedida, recurrente y sin control artículos que no son necesarios. ¿Por qué lo hacen? Vivimos en una sociedad caracterizada por el consumismo y la perfección. En una sociedad donde la posesión de artículos de gran valor monetario y de ciertas marcas reconocidas supuestamente definen nuestra posición económica. Falso. Muchas personas viven de apariencias y les es muy sacrificado comprar ciertas cosas, pero lo hacen para sentirse aceptados. Claro está, como en cualquier otra adicción las consecuencias son negativas. Los individuos adictos a las compras sufren de ansiedad, se endeudan, dejan pagar las cosas importantes, mienten y hasta rompen lazos familiares.
Es increíble, pero cierto, ver como personas rompen noche y se matan por comprar artículos en ‟oferta” o por ser los primeros en tener cualquier artefacto recién lanzado. Por por ejemplo, un teléfono celular. Seguramente ya tienen uno pero desean reemplazarlo por el último en el mercado para sentirse bien con ellos mismos y populares ante ciertos grupos sociales.
Los medios han incidido grandemente en este tipo de adicción a las compras. Estos le brindan espacio a corporaciones poderosas para que promocionen, a través de anuncios o programas, sus nuevas «creaciones» las cuales satisfacen necesidades que ni si quiera existen. Pero estas (necesidades), comienzan a formar parte de nosotros y por consecuente el producto que la satisface no puede faltar en nuestras compras. Mientras más visibles y disponibles tengamos estos artículos más será el deseo de adquirirlos y consumirlos. Es simple, los medios (TV, radio, internet) son clave esencial para que grandes compañías puedan manipularte e imponerte falsas necesidades con el fin de lucrase.
Al igual que la marihuana, la cocaína o el alcohol comprar compulsivamente cosas inecesarias también nos mata lentamente. Mata nuestra integridad ya que comenzamos a actuar inconforme a las normas éticas mintiendo y engañando para ocultar información. Mata nuestra personalidad e imagen queriendo aparentar lo que no somos. Y mata las relaciones interpersonales ya que el cambio de actitudes de los adictos puede ser repentino por la ansiedad de satisfacer cierto deseo, causando que las personas se alejen y quedes sólo y rodeado de deudas. Además, las persona que dependen de X o Y cosa pueden optar por alejarse de los demás por miedo a ser descubiertos o juzgados.

Mi intención no es señalar a nadie pero, al menos quiero hacerlos reflexionar sobre las acciones que llevan a cabo para que, si es necesario, busquen ayuda antes de que sea demasiado tarde.

No tenemos que ser usuarios de drogas para ser llamados adictos. Nos convertimos en uno a la vez que dependemos de alguna actividad como lo es la compra compulsiva.

Y tú, ¿eres un adicto?

Jasmin Acevedo
Author: Jasmin Acevedo

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